9 feb. 2015

LA CRISÁLIDA DE LA QUE SERÁ MUJER



A la incesante búsqueda

Teje con su piel la armazón
de lo que será su sino
Una fuerte contracción 
desde el útero su anunciación:
Viniste al mundo
para que como yo, 
paras todas las células
Maravillosa criatura,
en ti, está el universo encapsulado 

Pastorcita, pastorcita
estás cuidando el rebaño
Sí, temo que se atreva 
a cruzar el azul océano
Y un témpano de miedo
lo rapte y quede en el olvido

Peinando su cabellera, 
siente que la feminidad 
nunca se ha ido
Sus caderas, sus desvíos
le recuerdan que está
hecha para el amor
Por eso se confunde
cuando los quiere a todos 
y selecciona a uno
Sólo para la trascendencia.
Ya que al final se agotará con todos

Desde siempre fui mujer,
antes de madre, de amante, de esposa
En mi crisálida se gestó 
la separación de mi otra parte
Lo busco en todos,
amargos y vacíos actos fallidos
Y sólo aparecerá cuando,
desfallecida, lo de por perdido

Juan David Porras Santana