10 feb. 2015

LA GUERRERA DE LA LUZ BRILLANTE



Tiempo hacía que había decidido
luchar para traernos la luz
Entendía que la oscuridad
no era más que la ausencia de luz
De ella venimos
y a ella nos debemos,
Por eso su espada despejaba las tinieblas
La energía será eterna,
nunca se destruye sólo se transforma
Por qué Atila, Alejandro Magno
no sirvieron a esta noble causa
Simplemente porque estaba reservada
para las inmanentes mujeres
Desde su atalaya
en los verticales riscos de su reino,
Guerrera gestó su ser en sí
Libre de la seducción
de las fauces de los lobos
y del hálito de los magos
Convivía con un halcón, su espada
y las nostalgias de los amores idos
Se sabía la elegida
y que se uniría a su hombre,
como estaba escrito
Para ello tenía toda la vida
y no perdería tiempo
mientras la oscuridad nos poseía
quebrando nuestras virtudes
y enraizando nuestros temores
Guerrera se hizo cuando descubrió
que la vida no sabía que ella existía
Los otros le habían transferido conciencia
al escenario neutro donde actuarían
No, no, es un error gritaba,
mientras los otros corrían despavoridos
Vinimos a llenar de vida
este inmenso vacío que sería el mundo
Recibámoslo como lo que es:
espacio y tiempo
para el ejercicio de la existencia
Respetémoslo como tú y yo lo haremos
porque de la luz venimos
y a la luz nos debemos
Juan David Porras Santana