14 feb. 2015

DE CAPERUCITA A SEÑORA DE FEROZ


         
A Caperucita le gusta
que se la cojan fuerte
Siempre sentía
que el Lobo le desgarrabaComo le llegaban los aullidocuando éste acababa
El bosque era erótico
siempre la excitaba
Altísimos pinos,
los gruesos robles
Su fragancia húmeda
y lúbrica era afrodisiaca
La abuela olía a vieja corrompida
conservada en naftalina
La cabaña era un asco,
puros cachivaches, hedor transpirado
Por eso siempre corría
hacia el bosque en busca de su amado
Su amado no era un licántropo
Era un Lobo bien macho y malvado
No la acariciaba,
le hacía surcos en las carnes
Después lamía su lasciva sangre
Mientras compulsivamente
se la enterraba
Caperucita gemía,
el Lobo aullaba y los sauces lloraban
Caperucita incitaba al lobo
Le gustaba que la violara
con premeditación
Por eso nunca se quitaba el rojo,
que a él tanto le excitaba
Caperucita se fue haciendo loba
Al punto que los cazadores
la saludaban, hola Caperucita
Y ella oronda contestaba :
por favor Señora de Feroz
Juan David Porras Santana