30 ene 2013

EL PIE FEMENINO: SU ARCO ES EL ÚNICO TRAZO QUE NOS QUEDA DEL INSTINTO GRIEGO

"La mujer que tiene los pies hermosos, 
nunca podrá ser fea..."
                                           Mario Benedetti


Los escasos pies griegos que persisten en el mundo de hoy-15% de la población- , cuando se nos presentan, causan un natural asombro, rompen con el arquetipo de la belleza simétrica, pero incitan y nos retrotraen a su majestad: la escultura griega que es el génesis de la belleza occidental.

Frente a la escultura de Atenea o de Afrodita Pan y Eros, no podemos sino maravillarnos por la premonición portentosa de lo que sería el eterno femenino occidental



Atenea, hoy en el museo de la Acrópolis de Atenas, muestra su pierna izquierda que sugiere y dibuja, todos los arcos eróticos de la pierna femenina: muslo, rodilla, pantorrilla y pie. La desnudez velada y el pie totalmente desnudo, en contraste dialéctico con el resto de su cuerpo, le levanta el huevo hasta a un ponqué, dicho de manera muy lírica como lo haría Flaubert.


Afrodita, Pan y Eros. La Diosa Griega muestra todo, y sólo  se tapa el pubis. Eros, por supuesto intenta levantar su brazo del coquito, ya que de aquello- por lo que se ve-, nada puede elevar porque no existe; de allí proviene el canto carupanero- yo tengo un pipi grandísimo y me lo quieren cortar, no es un ente metafísico como el que le cuelga a papá-. Ninguna escultura como esta,   expresa tan “patéticamente” el erotismo femenino del pie griego, en oposición a las pezuñas pervertidas del Dios del amor  
Toda esta cosmogonía se halla inscrita en nuestros genes,  y en el inconsciente colectivo; no se trasmite de manera consciente, los nombres de los escultores griegos: Sitiadas, Calón, Nesiostes, se perdieron en el tiempo o sólo están en el conocimiento privilegiado de justamente una mujer, que siendo heredera directa, de la belleza griega, esconde uno de sus atributos distintivos: el pie griego.

   Tuve la ventura, por obra del destino de conocer los pies de nuestra Diosa viviente. En una de mis visitas sorpresivas a su galería- por supuesto un personaje así, no podría trabajar sino con el arte- la encontré ataviada con un calzado que dejaba ver a duras penas sus hermosos pies, súbitamente todo el rompecabezas se ensambló, ¿ por  qué me había dicho que no le gustaban sus pies? Esta deidad  no reconocía su origen; Una vez más  la revista Cosmopolitan, se había encargado de lavarle el cerebro; con aquello de cómo mantenerte bella desde el cabello a los pies; donde la fotito que aparecía en el artículo, era la de los pies espantosos de Charlize Theron que habían sido redondeados y simetrizados por la mezcla de la basterdad mediterránea con sus clásico ñames napolitanos. 

Oye Juan David, - por fin me dejas hablar- y todas estas ¿por qué esta obsesión tuya por los pies femeninos, será un fetiche?
Pienso que si, y que  no. Definitivamente es lo primero que le veo a una mujer, o en su defecto, su calzado.
Recuerdo que cuando tenía 5 años, mis tías cocían en la maravillosa maquinas Singer de pedal, y lo hacían descalzas; poco a poco, pasé de observador a tocador- un niño que se cuela por debajo de una mujer descubre el nuevo mundo: la suavidad de sus pies, su olor, me producían sostenidas erecciones que no encontraban camino para su desahogo, sólo repetirse una y otra vez, en un éxtasis que solo a los 11 años volví a sentir, cuando jugando con mi vecino en una pista de carros de carrera, que le había traído el niño Jesús, su hermana de 13 años, bella y de pie griego como su madre, me frotaba   por debajo de mi muslo, con los pies calzados con unas bellísimas sandalias hindúes. Cuando llegué a mi casa descubrí la masturbación, y las pocas semanas el sexo atropellado y gigante de la niñez.- bueno, que exagerado, comenzaba la adolescencia-

 Los expertos, han llegado a la conclusión de que existe un fetiche de los hombres hacia el calzado y el pie femenino- gran cosa, eso lo sabían las mujeres del oficio más antiguo, desde siempre: Salomé, Cleopatra, la Potro loco, la 747, lo utilizaron con premeditación y alevosía- 

    Dicen estos investigadores, que podría haber una marcada correlación entre el fetichismo de los pies y el de los zapatos femeninos. Una posible explicación para el fetichismo de los zapatos es que ellos serian una forma simbólica de guarda –garantía – de las pulsiones sado-atávicas, teniendo lugar entre el calzado y el pie desnudo una dialéctica simbólica de libertad: mientras el zapato “esconde” un mundo de debilidades socialmente inaceptables, el pie descalzo simboliza la liberación simbólica de ese yugo y la continuación simbólica de las posibilidades del placer sádico a través del tiempo, sin importar la edad del sujeto. Por supuesto, el valor agregado de “la belleza” del pie femenino, al mismo tiempo que un ejercicio de simulación (José Ingenieros, La simulación en la Lucha por la Vida) o de sublimación en términos freudianos, seria una simbolización del valor de la libertad en ellos significado.

Sólo sé, que  ya sea estéticamente, vivencialmente o Freudianamente, tus pies son hermosos, y que como dice Benedetti: “La mujer que tiene los pies hermosos, nunca podrá ser fea..."   ¿Pero al contrario?  Fue lo que contigo me ocurrió; te descubrí bella, y me dijiste que no te gustaban tus pies. Gracias Benedetti, porque con ella, tu frase funciona al derecho y al revés.


Juan David Porras Santana

LA BALA


En un patio oscuro donde la madre nunca estuvo,            

un pobre "varón", obsesivamente acuñó la bala

con la que otro, desde el muladar cumpliría con la

inefable profecía:

partir en dos el corazón de la inocencia


para  despertar las almas

que desde hacía mucho tiempo dormían.

 
 Juan David Porras Santana                                                


          

27 ene 2013

EN LA VISPERA DEL PRIMER AÑO DE VIDA DE AINARA SOPHIA

AINARA SOPHIA 
Quien no ha tenido una golondrina en la mano, ignora la extraña forma de esculpir el aire de estas aves que quieren ir de la sombra hacia la luz.
Concebir a Ainara Sophia fue un acto premeditado desde la infancia a la adultez, pensando en todo momento que en esta criatura estaban recogidas trocitos de ella y de él . Minuciosa labor que sólo con amor eterno pudieron emprender.
Ella utilizó sus más ignotos colores pastel.
Él, con su poderoso antebrazo moldeó y cimbró, osamenta y piel.
Aquella cuidadosa gestación, año tras año colocó en la niña la prefiguración de la futura mujer.
El soplo vendría de un afín y un gen, su abuelo y abuela le inocularían el amor por la sabiduría.
Así Ainara Sophia reinaría desde las sombras de los ancestros hasta la prodiga luz del trópico devorador y conversor del mundo real.
Aquella mañana de febrero de 2012, los astros escondidos se peleaban su participación en el devenir de aquel arcángel con ellos surgido, ante tal discusión astral, se abrió camino Ainara Sophia y sentenció:
Vengo de mujeres y hombres que con su sangre trazaron la firme curva de mi devenir, seré igual que ellos: forjadora de mi estrella. Ellas sólo titilarán en la bóveda celeste para arropar mis ensueños y mis amores pero mi puño al son de mi rugiente corazón, moldeará mi largo camino como lo hicieron mis padres y sus ancestros, en una extenuante travesía, y por ello apasionante e inagotable que sigue corriendo por mis venas.                                                                                               

Juan David Porras Santana 

19 ene 2013

LA VIDA ES NUESTRA

Razón tienen lo neoyorkinos en pensar que la vida está en la ciudad. Aun cuando soy panteísta, siempre me olió  a podrido  aquello del buen salvaje, del retiro a las islas del adiós. La candela está donde se desarrollan las relaciones humanas con todos sus matices e intensidades. Hay fuego en el 23……….

Pensemos por un momento como cambió nuestra visión del mundo, cuando contemplamos atónitos las primeras vistas de nuestro planeta azul desde el espacio exterior. No es lo mismo sobrevolar el Salto Ángel que ir al encuentro de su caída. La visión de un indio Pemón de su Churún Merú es introyecta y circunspecta; La de Jimmy  Ángel  amplia como el horizonte. ¿Existe un salto dialéctico entre el Pemón y el aviador? ¿Nos perdimos de algo? Es un abismo insalvable y se perdió el puente que luego tratamos de sustituir con la hilvanación histórica y retórica. En el primero hay intimación en el segundo asombro.

Es lo mismo que estar frente al toro o verlo desde la barrera. O estar en la barra contemplando a la distancia que relacionarse. Se parece mucho más hacer el amor al ver al objeto de nuestro deseo, que conversar con él. Asombrosamente el llamado acto más íntimo, es tan íntimo que ninguno de los involucrados abandona su concha. Sientes y sueñas al mismo tiempo y eso me ocurre a mí en catatonia, tal vez sea más, percibir que sentir, pero en el primero se aguzan más los sentidos y se convierten en sigilosos espías a las ordenes del sentimiento. 

Es odioso comparar magnitudes e intensidades, sobre todo en las cualidades de un sentimiento que depende mucho del estado circunstancial del alma. Por eso lo sensato es dejar que se escancie lo vivido para tomar perspectivas desde todo los ángulos que nos permite la comprensión holística del ser. Es como cuando perdido en una vasta llanura, la visión desde un montículo te permite conseguir el rumbo.
          
Juan David Porras Santana

17 ene 2013

ADELINA CABEZA DE LEÓN


                                                                         Para Adelina Arocha Urbina

La maravilla de la poética es que revela aristas de la realidad que nos sorprenden por insospechadas. Adelina debe ser una de las mujeres venezolanas más bellas y completas que justamente expresan  el por qué de la preeminencia de éstas sobre el resto de las féminas del orbe. Creo que al utilizar la metáfora de que su cabeza es la de un león macho africano pudiese parecer lejos de lo que realmente es: un insulto a su condición de mujer hermosísima.

La cabeza de Adelina es su rasgo más poderoso, subyugante y atemorizante tal como la del león macho africano. Sólo si usted ha estado cerca de un león o de Adelina podrá comprender el alcance de esta metáfora.

Tenemos un arquetipo de la feminidad totalmente periclitado y obsoleto. ¿Quién dijo que la mujer para ser femenina tiene que tener una voz meliflua? Por supuesto que las habrá, pero la voz de entraña de Adelina es la de un felino y no justamente hembra sino macho. Si usted no ha escuchado el rugido del león- no existe en el reino animal ningún otro grito que sea comparable al rugido del león, ni que produzca tanto pavor- y si no ha escuchado a Adelina decir “amor” no conoce el placer al límite entre el la pasión y el temor.

 Viajé al Zambéese años atrás y acampamos en las márgenes de la garganta de Kariba, los guías nos dijeron que en las noches sentiríamos el poder de la sabana africana, así fue, un león se acercó a la orilla y luego de beber agua rugió posando la garganta en el suelo. Todo se convirtió en telúrico, los pies se hundían como raíces en la tierra, y el cuerpo se estremecía, en convulsiones internas que te retrotraían al mundo antediluviano.


 Algo similar me ocurrió en la barra de La Bastille: el ruido ensordecedor de la música, y las “conversas” fueron totalmente anulados, y sentí lo mismo que en el Zambéese, sólo que el dominio no era de las fuerzas de la naturaleza, sino del reino de la mujer que me decía: Hola, me llamo Adelina.

La melena de estas dos fieras representan lo mismo, Tanto Adelina como el macho protegen a su familia- entiéndase  papá, mamá, hermanos, hijas, amigos (de otros leones, leonas, hienas y otros depredadores)
Se cumplen dos funciones  con la melena : la de aparentar ser más grande de lo que en realidad es. Recuerde que mientras más grande es un individuo, mayor es su consumo y en la naturaleza en tiempos de escasez no es fácil obtener ni siquiera lo necesario.
La otra supuesta función de la melena es proteger al león durante las  peleas. Cuando ya la cosa pasa a ser física, los pelos- bueno tiene una pugna con su mamá, Adelina los llama cabellos- tan largos sirven de protección; o bien enredándoseles en la boca al adversario o bien no dejando ver donde es que realmente está la garganta. Si esto no es así, Adelina por esa melena y la ayuda de su cachorrita  se salvó del africano.

Debajo de esa inexpugnable melena está la cabeza geoidal más perfecta de la tierra. Uno gravita en torno a ella, todo orbita en una elipse perfecta, donde hay momentos de acercamiento y otros de  alejamiento, pero sin poder escapar de ella como la manada lo hace de su león macho, y yo inexorablemente lo hago, sintiendo la levedad de mi materia cuando estoy cerca de ella.


Juan David Porras Santana

16 ene 2013

AVE MARIA, GRATIA PLENA

Para  María Belén García Marugan

No deja de repetirse en las letanías del Rosario
Para convertirse en lo hipnótico del sudario
María, Mariam en los evangelios y en el Islam
Estrella de los mares: Déi mater alma, Atque semper Virgo

Aquí hecha carne y destino siempre supo a lo que vino.
Sin darse cuenta su ateísmo azul, 
en Paracelso del plomo al oro se convirtió
Entró como lo hacen los monjes cartujos:  
Stat Crux dum volvitur orbis

María entraña de mujer despojada de toda ínfula
 y cargada de codicia
Amiga de sus enemigos, los  lacera desde su ombligo
Enemiga de sus amigos, los confrontan para que dejen 
de ser recién nacidos

Como un bodegón de añejos vinos sus secretos lleva consigo
Hilando fino Mariam teje al Big Bang con el latido
Revélanos pues tu estirpe, esa raza extinta que tu, 
mujer llevas contigo.

Glosario Asturiano
Déi mater alma, Atque semper Virgo: 
De Dios y siempre Virgen
Stat Crux dum volvitur orbis: 
La Cruz estable mientras el mundo da vueltas

Juan David Porras Santana 

12 ene 2013

CARTA DE AMOR DE UN POLLO COBARDE PARA UNA LEONA VALIENTE.

 “Te advierto, quien quiera que fueres,
¡oh! tú que deseas sondear los arcanos de la naturaleza, 
que si no hallas dentro de ti mismo aquello que buscas, 
tampoco podrás hallarlo fuera. 
Si tú ignoras las excelencias de tu propia casa, 
¿Cómo pretendes encontrar otras excelencias? 
En ti se halla oculto el tesoro de los tesoros. 
¡Oh! hombre, conócete a ti mismo y 
conocerás al Universo y a los Dioses".

 
Inscripción en las puertas del Templo de Delfos.


Cuando hoy invocaste la piel como órgano sensor, me retrotrajiste  a la noche del viernes 10 de noviembre. Te confieso que en esa velada, desde que te sentaste a mi lado, sentí que irradiabas un calor próximo y sensual. Que provocaba tocarlo. Pero que hubieses dicho: ¡Qué abusador, este tipo como que cree que soy de las que………! 

Pero  cuando bailamos- una pieza que ella en si misma implica tocarse: Georgia- corroboré que  ese calor salvaje de mi pareja, era el de una felina transmutada de leona a pantera. Todas las fieras de la nocturnidad están representadas en este félido.

Primero me llegó por el olfato. Tu vaho era una reconcentración de endorfinas, transportadas por el sudor de una pantera en cautiverio que caminaba de una esquina a otra de su jaula.
 
La melena espesa jadeaba en mi mejilla. La cintura, un sendero esquivo del complexo de un cuerpo unitario, y dispuesto para el amor sin más cortejos que los de la danza.

La mirada se había ido. La sustituyó el pulso de la aorta de un impala que palpitaba entre tus fauces.

-Juan David, pero tu imaginación desbordada lo que hace es ratificar que eres pura fantasía: un pollo cobarde, que ni siquiera quiso prolongar una semana después, su ensoñación. Yo no sentí nada de eso. Sólo recuerdo a un pollo asustado que arrastré por la pista de baile, al son de una íntima canción.

-Juan David, tienes que vencer ese miedo. Mientras que yo soy una traga-vida, tú le huyes. Pareces sentir más gusto por el reino de los muertos  que por el de los vivos; me recuerdas al Conde  de Lautremont, cuando se quejaba  de los escritores de la alquimia del verbo que para crear lo sobrenatural inventaban fórmulas literarias de lo insólito: violando a las muertas en el cementerio, en vez de a las vivas

-¡OH mi Juan David!,  en qué criatura tan quijotesca te me has convertido.
Yo te presentía fogoso, apasionado, arrojado, valiente pero en el mundo real, no en los versos.

Extraña decepción, porque aun así, pienso en ti. Fíjate, voy a viajar Bogotá,  y estoy segura de pasar por la avenida de todas las flores, e inequívocamente me recordaré de las rosas que me hiciste llegar, y que duraron más que tus ímpetus.

Ayyy, mi Juan David,  mucho ruido y pocas nueces. Me recuerdas tanto a Beatriz y Benedicto que para entenderse tienen que despojarse de sus mascaras lingüísticas  para caer una y otra vez  en el tiempo circular. Repetirse, repetirse una y otra vez. No, eso no es para mí. El mío lo quiero de carne y hueso, decidido,  eso sí: romántico y espiritual.

-El Juan David que creí conocer es distinto al que ahora conozco; qué pensará él de mi; ya lo dijo Juan Ramón Jiménez: “Cuan extraños, los dos con nuestro instinto, de pronto, somos cuatro”

Especulando, cuando el instinto dejó paso a la primeras disquisiciones y desvaríos amorosos, una mezcla de emociones, sentimientos y por qué no, razonamientos, la selección se convirtió en cosas del corazón.

Tratar de conciliar las fuerzas de ese nuevo corazón, con el instinto y con toda la gama de sentimientos que se presentan en el espectro confuso del ser humano del siglo XXI, es lo que tú y yo sufrimos ahora y para siempre.

No es una condena, es simplemente una realidad en la que reconocer que el equilibrio entre lo que pensamos y lo que sentimos es casi imposible, o por lo menos es un ejercicio permanente, una pugna entre Woody Allen y Mia Farrow, el resultado una larga dialéctica sin solución de continuidad: lo inconducente

Por eso nos cuesta tanto; lo que quiero, lo que soy, lo que no estoy dispuesto a repetir, lo que jamás permitiré, lo que deseo, lo que espero.

- Hola Juan David, me puedes parar por un momento, por favor. Oye, pero que complicado eres. Nos vamos o no nos vamos a ver: YO NO SOY UNA LEONA COME HOMBRES O UNA CHICKEN KILLER. ¿ME TIENES MIEDO? Si, si no no me gustarías tanto; PORQUE SOY COMO COOL Mc COOL: YO AMO EL PELIGRO


Juan David Porras Santana
        

5 ene 2013

QUÍMICAMENTE PURO: LOS POEMAS DE FRANKENSTEIN EN LA LIBRERIA LUDENS Y SOPA DE LETRAS

 
Diseño de portada Químicamente Puro: Los poemas de Frankenstein.
Uno de los poemas, Codicia, del Poeta Juan David Porras.
Una de las ilustraciones internas del poemario.
Diseño de la Contraportada. Ilustraciones de Gisela Árevalo.

A la venta el libro 

Festival de la Lectura Plaza Altamira Stand 55
Dias 03 - 05 de Mayo hasta las 10:00 pm
Librería Ludens I
Edificio Torre Polar, PB, local F, Plaza Venezuela, Caracas.
T: 0212-5761615

Librería Sopa de Letras
Calle Bachiller Rafael Rangel Sur Secadero 6, 
Sorokaima, La Trinidad.
T: 0212-9419648 

4 ene 2013

PALABRAS DEL POETA EN LA PRESENTACIÓN DEl LIBRO QUÍMICAMENTE PURO: LOS POEMAS DE FRANKENSTEIN

 Uno de los personajes más maltratados por Hollywood es el monstruo creado por Víctor Frankenstein el moderno Prometeo, después de haber visto cualquiera de las versiones cinematográficas, no reconocemos ni a Víctor, ni al monstruo, la razón, los personajes fueron adaptados por los directores y guionistas, según el dictamen de la taquilla. Gracias a la buenaventura y a la cultura, su esencia permanece intacta en la narrativa que la genial escritora Mary Shelley, que con apenas 18 años de edad y que en un juego de fin de semana convocado por Lord Byron, se dedicó a dos grandes temas: el primero, si el hombre sufre, Dios es él, el segundo, el rechazo de los terceros que se convierte en renuncia de uno mismo. Ambos problemas encarnados, en Víctor y su Alter ego, el monstruo.

Mi impulso primario para hacer poesía, fue el rechazo, de allí que tomara la poderosa alma oprimida y desbastada del monstruo como dúctil arcilla, para mi yo, para que ese inflamado artista construyera mi inexpugnable coraza para protegerme de la vida. Ya al final de la obra soy definido por la amada:
Frankenstein


¿Amigo pero acaso la vida no es así: el todo y la nada?
Física entre cismas se perpetúa la rosa desde la nada
Mujer de lánguido perpetuo muestra el todo a la nada
¡Sorpresa! Encontraste tu destino, 
estaba en todo pero hecho de nada
El tiempo late de su lado, yo lo tengo todo y él no tiene nada
Reiné desaforada, más pudo mi yo que su nada
…Un momento es él, no me puedo detener, se me olvidaba:
Yo lo tengo todo y él no tiene nada.


Los rechazos de la niñez y la adolescencia golpean con fiereza.
Recuerdo a manera de anécdota que siendo un adolescente proclive a los placeres solitarios,- no me quedaba otra- mis amigos me comentaron una vez juagando en el parque de Santa Marta, oye Juanda- sobrenombre de la contracción de Juan David- aquella jeva que ves allá, pregunta y pregunta por ti, decláratele pendejo. Me armé de valor y me acerqué y le dije: quieres ser mi jeva, de inmediato soltó la carcajada, de ti, y yo insistí: claro, a lo cual ella me respondió que si no me había visto la cara en un espejo, eres más feo que el guachimán Cecilio que cuidaba mi urbanización y al cual le decíamos el vampiro esmirriado. Me puse rojo, no sabía que hacer – no tenía el instrumental para feos. Por ejemplo, le hubiese ripostado que los vampiros no reflejan en un espejo su imagen, tampoco tenía la cancha, ni la concha de ahora a mis 57 años- y pensar que hoy un vampiro es la máxima expresión de galanura-.

Esta experiencia me marcó para siempre, me sentí rechazado, disminuido frente a lo único inquietante, vibrante para mí, la mujer.

¿Cómo pude sobrevivir tanto tiempo?, no sean mal pensados, lo de mi contubernio con la alemanita- hale, hale, hale manita- no daba para tanto y como bien saben, estas razas autoproclamadas superiores no nacieron para ser esclavos.

Así que opté por convertirme en un hombre feo pero hombre…

¿Y qué significa eso? Comencé un largo y profundo viaje a mis entrañas, guiado por mi padre, el filósofo Juan F. Porras Rengel, ninguno como él, quien cuando yo tenía 8 años me dijo: eres un ser sensible, eso tiene una cara luminosa, percibirás eventos que otros no pueden, y una cara oscura porque sufrirás por acontecimientos que para otros no significan nada.

Más adelante, me mostró el nosce te ipsum Socrático: “Conócete a ti mismo”. Pero no es fácil comprender y apresar la trascendental enseñanza griega, pues pese al poder de su evidencia ha sido desvirtuada y rechazada cíclicamente a lo largo de la historia.

Goethe decía: “…El hombre es un ente oscuro. No sabe de dónde viene, ni a dónde va, es muy poco lo que conoce del mundo y menos aun lo que conoce de sí mismo…”.

Nuestro gran filósofo y ensayista Juan Nuño, dentro de la misma visión pesimista, veía con horror el conocerse a sí mismo. Con la habitual ironía que lo caracterizaba, decía ácidamente, devolviéndose contra su propio ser: “cada vez que emprendo esa búsqueda no me gusta lo que encuentro”.

No escapé de ello y sólo a través de la fiel e indómita poesía me acerqué al abismo de mí mismo. 

Pero mi tema central de donde nace el miedo y asimismo la atracción más poderosa, insustituible, irrevocable, es y será la mujer y el amor.

Así podría definir un león cobarde el amor… 


Amor, ese extraño ángel exterminador 
que nos regresa a lo que realmente somos:
una pareja de antílopes cruzando la sabana africana

o cómo hacer el amor…


Las nueve y media

Por cuánta sangre brusca se detiene la alcoba
Por cuánto susto bruto se agolpan las lenguas en la aurora
Una palabra que fabula una esmeralda desconsoladora
Mientras en su mínimo hueso la alondra fija nuestra hora.
La palabra se hace acción y la acción se nos evapora
La alondra canta: ahora, ahora, ahora
Los amantes lo hacen como si fuera para mañana
Los amantes lo piensan como si fuera un sueño
Los amantes lo recuerdan como lo imaginó el Dante.
La alondra angustiada repite el canto a las nueve y media
Los amantes lo ignoran, insisten en rituales fanáticos
La alondra no perdona: la sangre inundó la alcoba
Los amantes vivieron su último cuarto de hora
Con intensidad y altura los amantes se añoran.


Pero no hay escapatoria como dijo mi amigo Nelson Rivera al leer el poemario: Eros resulta, a la  vez, encarnado e inaprehensible. Ni poeta ni lector alcanzan a retenerlo. Se larga, se escapa hacia adelante…



Juan David Porras Santana