29 abr. 2015

UN ORGASMO POR EL AMOR DE DIOS. EPILOGO


                              


Eva tuvo su primer orgasmo cuando probó de la fruta prohibida.  Ella y Adán habían tenido relaciones sexuales pero faltaba el ingrediente que dispararía la mente de Eva a la lujuria, el pecado, el misterio, probar de lo prohibido.

Isaura luego del interminable divorcio, llegaba al medio cupón, estaba estupenda,  sus carnes firmes, sus formas intactas, y una voracidad  sexual que ella misma no reconocía.

 Siempre la había sido fiel a Arnaldo, mientras que este era un puto más de las noche caraqueña. Con todas hacía el amor de la misma forma, algún pequeño agregado, les pedía  que usaran ligueros y adminículos comprados en la tienda Kama Sutra. Para jugar a los lascivos amantes de El último Tango en París.

Isaura comenzó a salir con las amigas y se le acercaban pretendientes que lo que querían era pasar una noche y anexarlas a su íntima agenda de culos coronados.

Con alguno de estos menesteroso de la noche salió y tuvo sexo, igual o peor que el que había tenido durante 25 años con Arnaldo.

Los hombres jóvenes mostraban interés en Isaura y aun cuando demostraban una mayor fogosidad que los anteriores, el final era el que reza la vieja conseja: no te acuestes con carajitos porque amaneces cagada.

Transcurrieron 5 años de repetirse y consumirse en el vacío. Al punto de reprocharse sino había sido un error dejar a Arnaldo, una precipitación porque si el mundo era así, mejor malo conocido que bueno por conocer.

Visitaba la galería de Arte Las Meninas, cuando de pronto un hombre de aproximadamente 70 años , la miraba y no disimulaba su interés en ella .Al punto que en una espantosa pintura de Lino Marcussi, artista que estaba de moda en ese momento, coincidieron espacial y temporalmente : que horror y esto es arte, dijeron al unísono .


Más tarde  Isaura no paraba de reír mientras, Augusto preparaba unos espagueti Fruto di mare . al fondo música de Jobim , y en sus copas un excelente Châteauneuf-du-Pape, haciendo de la tarde un santuario del buen gusto y la exquisita inteligencia para la vida.

Augusto luego de bailar un par de Valsas Brasileñas – nada más romántico y relajante- Alzó en vilo a Isaura, ella asombrada y asustada pensó que aquel hombre mayor se caería junto con ella.

Todo lo contrario, la hizo doblarse sobre su espalda y tuvo inmediato acceso a un pubis húmedo y fragante a feromonas. Lo besaba con tanta paciencia y sapiencia que los orgasmos se sucedían uno tras otro. 

De pronto en vez de besar y lamer el pubis succionada con un poder inusitado desde el ano hacia su recto, la lengua dura, nunca bífida penetro tan adentro y tocó el centro de todos los nervios. Jamás había experimentado el placer y el miedo que aun mismo tiempo la poseían lúbricamente.

 Le rogó: Augusto penétrame fuerte. Él de un solo giro la sentó en el borde de granito del tope de la cocina  y procedía intermitentemente a penetrarla por el recto y la vagina , Isaura estaba perdida era un mar de fondo de placeres contradictorios , no los identificaba y a cada arremetida sentía orgasmos en las paredes más íntimas de la vagina y en el ignoto hueco obscuro de su recto que lubricaba y acababa en cada secuencia que Augusto con placer y maestría conocía .

Así fue la tarde y la noche,  un solo beso.  En la madrugada., de pronto Isaura se puso a llorar, 30 años de mi vida perdidos  , los veo pasar frente a mi como una película aburridísima que me obligan a ver una y otra vez, y tú amante mío en horas me muestras el lado luminoso de la existencia . Él la calla con los dedos colocándooslos suavemente sobre sus labios. Le dice: mi experiencia vana fuera ,si, hoy tu no hubieses aparecido en mi vida, es que acaso no piensas que el placer que hoy disfrutamos, de ti dimana, seguramente como en las cosas de esta vida, todas suceden y tienen una razón que sólo Dios conoce. .

Juan David Porras Santana 

28 abr. 2015



   UN ORGASMO POR EL AMOR DE DIOS


"El ser humano es una criatura peculiar, poseedor de talentos que lo hacen único en la creación, a grado tal que no es una figura más en la naturaleza, sino su configurador."
J. BRONOWSKI


En el relato de ayer, “El Arte de  “Coronar”. Se planteaba sottovoce, dos grandes problemas que desde principios de la humanidad hasta  las parejas actuales nos distancia y aqueja: la comunicación y el placer sexual – particularmente el orgasmo femenino- .

Asombrosamente estos conflictos no han sido resueltos porque ambos temas son considerados tabúes. No imaginamos el avance que significaría para la sociedad, llegar a un consenso sobre la relación de pareja en cuanto a la comunicación sexual.

El 75% de las mujeres no alcanza un orgasmo mediante el coito y el 40 % de los hombres son eyaculadores precoces. Solamente estas dos cifras son suficientes para entender la magnitud del problema en cuestión.
El orgasmo más frecuente en la mujer es mediante la estimulación clitoriana- área altamente erógena- pero lo preocupante es que generalmente lo alcanzan ellas mediante la manipulación manual – masturbación- y no por la acción directa de sus parejas
 A las claras – sin yemas- no solo tenemos un problema psíquico –fisiológico , sino una ruptura comunicacional de placer macho – hembra .
El sexo oral generalmente es satisfactorio para los hombres, no ocurre lo mismo con la mujer que por su más compleja conformación, integra los elementos emocionales al acto sexual.

En el primeros años de mi reencuentro con el Juan David escritor y sensible a la feminidad, tuve esta experiencia en el IESA, donde cursaba un programa avanzado de gerencia llamado PAG.  Y esto me ocurrió.

Luego de la primera sesión de la clase de MERCADEO, me senté a cenar en una de esas mesas donde lo que abunda es la inteligencia y mucho sentido  del humor. Pronto se puso de manifiesto esta condición, cuando uno de los comPAGñeros, dijo: interesante la clase pero no se respondió la gran pregunta: ¿el mercadeo descubre o crea?, epa!  -le dije-  pero si la profesora fijó posición. Ella sentenció:   “si pudiésemos crear seríamos DIOS”, lo cual avivó aún  más la ya encendida mesa dialéctica.

Traje a colación el tema del sexo como una de las grandes creaciones del ser humano, para lo cual me referí a la reciente invención del orgasmo femenino, tal vez hará unos 35.000 años. Todos se murieron de la risa y me ripostaron: -Juan David, el orgasmo es connatural a la biología de la hembra humana. Les dije: -pues no, todo lo contrario: la hembra de los animales sufre en el acto sexual y la de nuestra especie no escapa de ello, a lo cual Mario inmediatamente dijo: “eso será en el mundo animal pero ya trascendimos esa condición, somos animales racionales, sentimentales. Mis féminas compañeras pensarían que quizá yo no era muy experimentado o capacitado para hacer sentir orgasmos, y en una lectura pícara de su pensamiento, sugerí: que aun hoy día muchas o la gran mayoría de las mujeres no saben lo que es eso.

En la satisfacción de nuestras necesidades primarias biológicas somos puro animal: sexo  -y hasta la Iglesia sólo lo justifica para la procreación-, alimentación, defecación y, en ese orden, el hombre creó y convirtió la necesidad en deseo y placer; la alimentación como medio de subsistencia se adornó con manteles de encaje de Brujas y se creó la poceta de porcelana y la lectura para defecar civilizadamente.

El aprendizaje de las formas de obtención del alimento y el desarrollo de tecnologías cada vez menos elementales para utilizar los recursos disponibles, diferenciaron al hombre primitivo de sus congéneres más silvestres tanto genéticamente como en lo que se refiere a los efectos de su acción sobre el ambiente.   Con el afán creador, el hombre se ha desprendido del estigma de mamífero racional, y ya no se encuentra condenado a morir entre barrotes comiendo bananos como su pariente el mono que no ha creado absolutamente nada, sino que ha sido objeto de la creación del hombre que lo ha amaestrado y domesticado.
Alain de Benoist, insiste en su estudio antropológico sobre la sexualidad masculina y femenina que existen   indicios que hacen pensar que lo "cultural" es, en realidad, una prolongación de lo "biológico", y que acentúan progresivamente las predisposiciones ya inscritas en la historia de la especie, según unas leyes de la evolución que son, ante todo, leyes de diferenciación creciente.
Jeffrey Gray y Anthony Buffery pretenden que la superioridad de la mujer en el dominio verbal resulta de una adaptación filogenética vinculada a la necesidad de enseñar a hablar a los niños (en los hombres, igualmente, la superioridad en la aptitud espacial estaría ligada a su dedicación exclusiva a la caza). Otros autores, como Lionel Tiger, Edward O. Wildon, Desmond Morris y Robert Ardrey, consideran genéticamente determinantes los rasgos más específicamente masculinos tales como el sentido de la orientación, la tendencia a reunirse con individuos del mismo sexo, un modo de pensamiento más "diversificado", etc.
Le pregunté a una de las compañeras de estudio ¿tú has pensado alguna vez porque eres tan femenina?
Eres una de las expresiones vivas del poder del instinto más elocuentes que he conocido. Escogiste a un hombre con superioridad en la aptitud espacial, tanto así, que ejerciste tu primer rol de madre con él, al enseñarlo con el poder de tu adaptación filogenética. Lo preparaste para el oficio y luego el amplío su área  de influencia, lo que te garantizo el poder tener un hijo en condiciones de dedicación casi exclusiva, al cual le has dado la protección para la cual estas mandada a hacer desde los genes hasta el último resquicio de tu espíritu objetivo.
¿Juan pero estas sacando conclusiones de una memoria genética que ha sido  sustituida por una realidad cultural avasallante donde mucho de los instintos sexuales de respuesta inequívoca, como el celo han desaparecido de nosotras las mujeres para dejar paso a una inútil regla que nos maltrata y más bien los aleja ?
 ¿Estaremos en presencia de una desaparición del instinto de procreación como respuesta instintiva. Las mujeres tienen celo y los hombres responden al estro  o ha sido olvidado y sustituido por una planificación estratégica del goce y la procreación?
Dejemos que nos respondan objetivamente dos investigadora que saben mucho  de eso: Laura Caldiz y Diana Resnicoff.. Desde ya te digo que se reduce a la teoría del costo, y del mínimo esfuerzo de la naturaleza, aderezada de cultura y sentimientos.
El estro o celo es un mandato imperativo de reproducción, es una programación biológica e ineludible. Cualquiera que haya convivido con un animal doméstico ha visto qué es un celo. La hembra entra en celo y su olor llama a todos los perros del barrio. Otros animales recorren literalmente kilómetros y kilómetros para encontrarse y acoplarse. A veces es el único momento en que machos y hembras se juntan para algo y puede que todo dure un instante y no se vean nunca más (como es el caso de los hámsteres). El macho fecunda e inmediatamente desaparece.
Los machos son los que tienen las células sexuales más chicas y más móviles y las hembras las más grandes y cargadas de nutrientes. La otra diferencia es en la cantidad. Los hombres producen millones de esperma que se renuevan constantemente con un promedio de doce millones de espermatozoides por hora mientras que las mujeres producen una cantidad fija y no renovable de cuatrocientos óvulos para toda su vida. Para la naturaleza los óvulos son caros, el esperma es barato. Esto determina que los costos del apareamiento sean diferentes y por lo tanto las estrategias reproductivas también lo son.
Los machos tienen la orden de desparramar. Las hembras tienen la orden de cuidar. Cuanto más hembras un macho impregne, más hijos podrá tener, mayor su éxito reproductivo. En cambio la hembra puede tener un número limitado de hijos con gran inversión de tiempo y comprometiendo su propio cuerpo. Lo llevará adentro, lo gestará y lo alimentará, si es como nosotras mamífera. Por lo tanto para ser exitosa, para poder reproducirse y criar a sus hijos tendrá que elegir muy bien con quien lo hace.”
Resulta  de lo anteriormente dicho por las investigadoras que de aquella animalidad algo queda y ese algo ha sido trastocado por la cultura y los sentimientos, dónde el machismo dominante  y el amor “ ciego” hacen que la mujer quien tiene por la supremacía de su condición de dadora de vida y sobre todo de garantía de la supervivencia, la capacidad para escoger entre las opciones masculinas que le presenta la vida, aquella que asegure una procreación más apta para imponerse en un mundo cada vez más difícil y hostil .
La gran pregunta ¿lo están haciendo? Honestamente pienso que no de una manera total, como lo haría una leona en la escogencia de su macho para la procreación, los mejores genes estarán en al macho que sobrevive a contiendas y se adapta al entorno, eso es la evolución en pleno desarrollo.
La mujer de hoy que piensa en la chequera , si la analizamos moralmente sería objeto de reproches sociales , pero tal vez vista del ángulo de sus condición de madre en potencia- si es el caso- tal vez está utilizando la cabeza para garantizarse y garantizarle a la prole un futuro más seguro.
La que sentimentalmente o por qué no sexualmente se enamora de un malandro pudiese estar actuando en sentido contrario, ya que ella y los hijos de su pareja tienen altas probabilidades de un futuro incierto y plagado de penurias.
No es esto acaso entre otras importantes causa lo que impide el surgimiento de un ser humano más predispuesto a surgir desde las miasmas de la pobreza tanto material, intelectual como espiritual .
Obviamente que los dos ejemplos, traídos  extremis, no son lo que esperamos para la humanidad. Pero debemos reconocer que nos estremecen y que la respuesta está en la verdad del término medio. Las parejas al casarse, no sólo  deben tener la cabeza fría para evaluar a su par, sino , también a su familia , a su conducta , con ello no me refiero a que sean ricos , acomodados , educados, sino lo que siempre he propugnado , gente decente.
Mi Padre  vivió en carne propia esa experiencia, un primo suyo lo aconsejo que antes de casarse con una novia muy bonita fueran a visitar a la familia. Así lo hicieron era una familia más o menos acomodada pero más locos que una tara chiquita. Uno de los tíos se desayunaba en el retrete oyendo guaracha en la radio. Dos hermanos gemelos evacuaban en pocetas contiguas, leyéndose y comentando la prensa de hacía 10 años atrás. Dios
Cuando se enamoró de mi mamá, de origen muy humilde – eso si con cara de princesa- quedo fascinado de la recepción que le dio mi abuela inocencia, y mis dos tías, le brindaron un guarapo de papalón y como pudieron en aquella pobreza, le ofrecieron unos canapé. Mi mamá no salió porque le daba pena. Duraron 56 años de casados y 60 años de amores.
El resultado, estás tres perlas que son Mariela , Arturo y Juan David – este último tarado y rebelde sin causa que ya se ha ido enderezando – a punta de coñazos que también valen-
A todas estas Juan David, ¿dónde quedó el Orgasmo? Por allá atrás
Por si no lo sabían también hay orgasmos rectales, las que se atreven a probarlo, después no quien saber de más nada.





Juan David Porras Santana

27 abr. 2015

EL ARTE DE “CORONAR”



                                                       

Diferir en lo que los mantenía como pareja, significó el comienzo de una nueva vida .
Los halcones que todas las mañanas cazaban  a las blancas palomas, cesaron´.

Fue la inequívoca señal de que se estaban repitiendo en rituales que otrora fueron fantásticos
Esa mañana sintió ella nauseas, repulsión, asfixia, ganas de salir corriendo.

Él lerdo como se autoimponía, al principio se asustó, cuando se asomó por la ventana para verla correr, también vio como la bandada de palomas blancas volaban, sin su depredador. La adrenalina  y las hormonas del amor y de la cacería – que son las misma-s se habían evaporado de ellos y su circunstancia.

Un baño de realidad que cayó como un balde de agua fría.

Se agotó el amor, ella pensó, él fue directo a dónde su mejor amigo y le dijo: la carajita se cansó de mí, ya no la cojo bien, me doméstico y lo que quiere es una fiera en la cama.

Y entonces dale duro le contestó el amigo. Él, resignado le confesó: ya yo no puedo, la miro con ternura deje de ser su tigre de presa, en mis brazos parece un cervatillo tembloroso, no es la hembra voluptuosa con la que me hacía pedazos.

Pero mi pana, no hay peo, tengo vista una hembrita de 18 añitos que debe tirar divino.
Coño pana pero si tu tiene 53, esa carajita lo que te va es a chulear, eso  es al principio después se enamora, será de otro le responde el amigo  con sorna.

Ella mantuvo un duelo de seis meses, cuando él la “dejó”, él estaba de francachela al día siguiente.
La chama de 18, si estaba muy buena  pero era informe en las cosas del amor. Él acudía a ella cada vez que sentía ese sabor a desazón y frustración. Ella lo recibía, como quién recibe a un amigo con derecho. Pero para ella todo estaba perdido. Para él ,tener dos puertos de recalada le hacían un poco más vivibles el día a día. Además los amigos le decían: coño te estás cogiendo dos culos que lechúo pana mío.

 A sus 50 años y a sus cuidados, ella le debía la frescura y la lozanía que hasta la chama de 18 años envidiaría. No tardó en aparecer entre tantos pretendientes, el que la hacía reír hasta desfallecer. Gentilhombre por naturaleza y convicción, la cortejo y a la semana, Ella por primera vez en su vida hizo el amor, asombrosamente los gritos que pegaba con él y que éste creía que eran orgasmos, solamente eran climax sin ningún solución de continuidad, nunca había alcanzado un orgasmo. Por fin supo lo que era acabar. Ahhhh

Él la llamó y ella nunca más respondió. Asustado  la perseguía y se enteró de que tenía pareja . Coño no lo podía creer, mi mujer, a la que hice feliz en la cama , a la que quiero más que a esta coñita que me tiene desplumado , vino un guevón y me la quitó . Eso debe ser, chequera mata a galán. Ella se lo pierde.

Por las barras de la ciudad, él es famoso, corona todas las noches  con una diferente, bebe y bebe y se pregunta de vez en cuando ¿coño cogiéndome  tanto culito bueno  por qué me sentiré tan solo?

Juan David  Porras Santana

26 abr. 2015

APRENDER A SER HUMANO ANTES QUE HOMBRE



                            

Quiero hablarte a ti, ensueño.  No quiero jugar más para eso no hay tiempo. Volví la mirada y el camino que vi era una sinuosa cárcava dónde iba dejando mi pellejo.

Nunca estuve más allá del peligro de mí mismo. Quiero vivir el albur del que no tiene nada, ni a nadie.  Abrir camino dónde reina la densa maleza y la inesperada ponzoña  de la tigra mariposa.

Quiero sentir que cada minuto que viene lo he parido yo. Que duele y duele más. Solo me acecha en cada recodo la mayor incertidumbre.  Sin desasosiego, sin palpitaciones inútiles. Mi mano es fuerte, mi mente lúcida, mi corazón  es mi coloso.

Déjame vibrar  con las señales que me advierten que el camino es duro.  Sin esperar a cambio una llegada triunfal, ni el descanso del guerrero, ni el sosiego del alma. Quiero que por seguir las advertencias pueda andar   y aprender sin necesidad de detenerme en algún recodo de ese inhóspito camino

Hasta asimilar que lo inhóspito era una enfermedad que yo introduje en mí para no asumir mí libre albedrío.  Ser la causa de todo lo vivido y no una permanente consecuencia de no haberlo hecho

Nado y no volteo a ver que detrás de mi estela están la playa blanca y delirantes palmeras. Solo al frente un crepúsculo rojo y verde que me tragara y me hará noche en altamar, arriba la bóveda celeste tirita de frio mientras mi sangre bulle tan caliente de nadar y nadar

Soy naufrago por voluntad, me escondo cuando  oteo en el horizontes barcos que me buscan tenazmente. Querer, querer tanto que pueda dar lo que no tengo

Rugen los vientos más allá de lo austral de la Tierra del Fuego, mi velero es empujado por fantasmagóricas ráfagas y  murallas de agua que dejan caer desde sus crestas, toneladas de agua sobre la cubierta y mi alma se mantiene seca y enhiesta

En la mazmorra más cruenta aprenderé que la vanidad del hombre tiene límite de vértigo

Una blanca hamaca de tejido tan fino, acomoda  y abraza nuestros cuerpos como si fuera Dios.  Allí me permites tomados de las manos, llorar por la felicidad que me ofrecías, mientras yo creía que lo hacías para herirme  

Juan David Porras Santana


EL HOGAR



 A Ara Koshiro quien me enseñó dónde habito

Bodegón planetario, mi hogar
Si el que siempre habito plenamente
Del que no se puede no se quiere escapar
Continente exacto para su contenido
Extraña forma anfibia, teluria marina
Me define y me subsume
Me destierra y me cobija
Me alienta y me deprime
Sobre todas las cosas es polimorfo
Así yo quiera ser y estar
Fluiré con su marea y su corriente

¡Ah llegó la pleamar, mi abandono!
Floto en el mar de los Sargazos
Imperceptible el movimiento
Naturalia cementerio de navíos
Sé que saldré a flote de tu arcano

Las cuatro paredes en las que vegeto
son de hiedras ven por mi alondra
canta , canta que las ballenas jorobadas
harán pronto su equinoccial encuentro
y con ellas vendrá el madero de mi salvación

Juan David Porras Santana




24 abr. 2015

LA GARZA PRISIONERA



A  Nemesio Marcano , “ homenaje póstumo el auténtico viejo y el mar”

La  noche previa al viaje,  ninguno de los tres muchachos pegó el ojo. La excitación de lo que verían  en aquella tierra incógnita, en aquel mar prístino de “la otra isla”, así se referían los propios margariteños al  territorio oeste unido a la transitada Isla de Margarita por el istmo de la Restinga, era demasiadamente arrecho –así hablábamos los llamados pavos de los años 70 en Venezuela–.

Éramos tres cagatintas con pretensiones de grandes exploradores.

No tardó en armarse el viaje. En los días previos habíamos sostenido una conversación con el que a la sazón era el campeón de pesca submarina del país, Claudio Scrosoppi, quién tenía una tienda de equipos de buceo y pesca submarina, nos había vendido unos fusiles –arpones– Cobra, marca Brasileña que él utilizaba y representaba.

Estábamos  en plena efervescencia -enfiebrados-  con ese deporte. Varias tentativas, en el litoral guaireño próximo a Caracas la mayoría fallidas, nos tenían al borde de la frustración, en el mejor de los casos llegábamos a casa con un par de catalufas, y hasta un pobre pez loro –creíamos incomestible- pero había que pescar. Extrañamente estos seres de sangre fría me generan una percepción sobre su cacería distinta a la que me puede producir  un venado de sangre caliente, al cual sería incapaz de matar. Mientras que un hermoso pargo rojo sorprendido en su cubil, arponearlo me produce un gran placer, así lo regalé después y no me lo coma. -Bocatto di cardenale- 

Esa tarde de agosto ya en vacaciones, le dije: -Claudio queremos ir a la Isla de Margarita, ¿Qué sitio nos recomiendas para pescar?. Sin dudarlo, en su español macarrónico –era originario de Italia- nos dijo: -Macanao; tiene piaceri pesquero molto buono. Pregunten por Nemesio Marcano y díganle que van de parte mía, el los sabrá llevar al incontro con la mejor pesca del mundo.
Como dije al comienzo éramos tres amigos, uno margariteño, no buzo sino músico: Fernando Millán. Inmediatamente nos dijo: -Macanao, ese es el otro lado de la isla, verga  pana yo no sé si hay carretera para llegar a esa vaina.

-¡Coño mejor! le dijimos: imagínate abriendo camino para llegar al Edén de la pesca, no joda.
Armando acaba de comprar un Renault 4, el cual había salido defectuoso de fábrica. Nos inventamos una de abogados y acusamos a la Renault en cabeza de su presidente en Venezuela de estafador. En la tarde teníamos una flamante renoleta roja  –así se les decía aquí-  que  de paso  salió todo terreno, que carro tan bueno. Sin perder tiempo cargamos los equipos, unas franelas y los  trajes de baño.  

Para Puerto la Cruz y de allí en el ferry María Cáceres pa’ la Aisla .

Llegamos a la casa de la abuela de Fernando en el pueblo de San Juan Bautista. Una población agrícola montañosa muy sabrosa para el buen vivir pero algo alejada del mar. Su casa humilde, llena de gente, primos, cuñados, nietos, bisnietos. Fuimos recibidos con honores y jodedera, llegaron los caraqueños gritaban y Fernando inmediatamente se mimetizo con la camada de primos y amigos.
Desde que llegamos el rostro de Armando se transfiguró: todo le daba asco, al punto que lo bautizamos  el “huele fo”.  Habíamos llegado acalorados y de inmediato quiso tomar un baño -no sé, imaginaría que podía darse un una sumergida en una bañera tipo Nerón y se encontró con un único baño para 30 personas que hacían cola y gritaban cosas como: ¡apúrate coño de tu madre que me estoy cagando!, ¡Coño! ¿Qué comiste hijo er’ diablo, basura?. Cuando al fin  le tocó el turno, aquello era un chiquero, hasta el perro de la casa se había cagado y meado, marcando territorio, justamente dónde estaba el tobo de agua que le correspondía a Armando, no solo no logró echarse la lata de agua sino que el perro bravo le mordió las bolas, seguramente confundido con las metras -canicas pero blanditas- con que jugaba en el patio.

Sin comenzar todavía a madrugar, ya estábamos listos para ir al encuentro con Macanao y “el Viejo y el Mar” Nemesio Marcano.

Empujamos la renoleta hasta la bajada para encenderla  en segunda y no hacer ruido frente a la casa de la Abuela. Reconozco este punto como algo paradójico, ya que en la morada se escuchaban ronquidos, yo diría rugidos, pedos de todo tipo, estruendosos, otros como un silbido, inclusive oímos decir a Ulises  -uno de los primos de Fernando-, ¡coñooo  primo que peo tan largo!, y este ripostarle:.-claro guevón si es a lo jancho me esfarata er culo.  

Así son nuestros auténticos orientales, desinhibidos, la propia FIESTA.
A la media hora ya habíamos pasado a la otra isla. De pronto el verde de San Juan era una inmensa sabana de desierto rojo salpicada de cactus, unos inmensos hasta de 15 metros de altura que los llaman guasábara. En el centro del desierto, sendas montanas llenas de vida contrastaban con la aridez reinante. Eran panes de azúcar, los habíamos visto en los libros de geografía, parecidos al el Corcovado que tiene en su cumbre el Cristo Redentor en  Rio de Janeiro.

De pronto, luego de la población de Boca de Río, el mar, uno que nunca habíamos visto, ni soñado. Olvídense de las playas de arena blanca y aguas cristalinas que van desde el verde jade al azul índigo de los Roques, o de la Costa Esmeralda Brasileña, éstas son aguas que llamaría del viento y  sal. Se forman en la costa contigua lagunas rosadas llenas de espejismo producto de la alta concentración salina. Todo esto contra el telón de fondo del azul del cielo más puro que la atmosfera nos pueda brindar, cruzado por la algarabía de las bandadas de loros margariteños -especie endémica-, y de pronto en la punta de un cardón, un turpial con el pecho naranja que hace parecer un espejo que refleja las arcillas rojas del desierto. El rojo cardenal, guayamate le dicen en la Isla, hace que toda la vibración del paisaje sea eléctrica.

Cada pequeño poblado era un escándalo para la mirada, los colores vivos de las casas de bahareque, las enramadas, los niños jugando con un rin  destartalado de bicicleta y un palito y nosotros en la renoleta roja con música de Deep Purple. Un escándalo para los pobladores que tenían meses si ver pasar un vehículo, y menos de ese color y con tres achicharronaos –afros- largos y flacos como los perros de Luis Buñuel.

En cada caserío preguntábamos ¿por favor señor por dónde tomamos para ir a Macanao?, ¿Conoce a Nemesio Marcano? E inmancablemente nos contestaban: esto todo es Macanao, ustedes van pa Robledar, que también le dicen Macanao, y Marcano somos casi todos y Nemesios está el de la purpería, er cojo, Chonchón, Macaurel, boca e muñeca, er Ñeco ……
Hasta que llegado el mediodía llegamos a Robledal -Macanao– y a la casa de Nemesio que quedaba en una pequeña loma y era rosado pastel. Allí nos indicaron que Nemesio estaba abajo en la playa sentado en la enramada.

Nunca olvidaré la estampa, la luz, la sombra de la enramada, la silleta con el periquito cara sucia y la patica quebrada. El rostro de quelonio del viejo, er ñame –la pierna hinchada por la elefantiasis-  los surcos en la faz hechos por el viento y la sal.
–Buenaaas.
-Buennass ripostó.
-Mucho gusto, soy primo de Claudio Scrosoppi –mentira- pensé que me allanaría el camino y el precio. No fue necesario.
-Mucho gusto Nemesio Marcano. Clauuudio, er asesino de la mar. Ushhh hombre pa’ bárbaro se zambulle a 30 brazadas ar rato sale con pargos cebadales, cunaros, cabrillas. Un demonio como sabe pistolear. ¿Ustedes también bajan tanto?
-Sí -dijo Armando categóricamente-, Fernando no es buzo, es músico.
-Ujummmm, ¿Te sabes una malagueña?  -le espeta el viejo-.
Fernando toma el cuatro y canta: No me obliguen que cante que no puedo, no me obliguen que cante que no puedo me duele el alma me duele el corazón, se me acabó el amor y el resuello el canto me oprime la respiración, ay no me obliguen que cante que no puedo.

De pronto estábamos rodeados de gente maravillada que unos mechudos salvajes, conocieran su música y además con el aire, la cadencia y el espíritu que sólo un Fernando Millán podría lograr. Termina de cantar  y  hay llanto en los ojos del  viejo. Sin gritar pero con resonancia recia dice: -Chicooo, ven acá: mañana con la fresca lleva a los muchachos a pistolear par bajo de las mucureras, pá eso hondo, ellos llegan no escuchaste, además son más jóvenes que Claudio.
Un apretón de mano selló el compromiso, había que estar a las 6 a.m. Con su mano inmensa de tanto faenar, nos señala un barco,  era un tres puños blanco y amarillo, dijo: -Es nuevo, lo van a estrená. Se llamaba: LA GARZA PRISIONERA.

La  noche previa al viaje,  ninguno de los tres muchachos pegó el ojo. La abuela de Fernando, nos había preparado para el desayuno a las 4 a.m una mesa pantagruélica, cada plato hondo, tenía de tapa otro plato hondo invertido, así que cada manjar era una sorpresa, Armando levantó la primera tapa, eran tripa e’ perlas guisadas , con la mala suerte -para él-  que lo que parecía aliño era una mosca muerta. Dio media vuelta y nos dejó el pelero, Fernando le gritó: -¡Mira guevón, vestido de cretona no vas a desayunar, le vas a hacer el fó a la abuela!.  Éste  le contestó de mala manera: -¡Los buceadores no comemos antes de bucear!. Con la misma se largó. Fernando y yo nos dimos el banquete, a cada tapita descubierta correspondía un sorpresa culinaria: carite en escabeche, erizos, pata e’ cabra guisada, caraotas negras, queso blanco rayado, cazón guisado. Nos comimos lo nuestro, lo de Armando y casi lo de los 30 familiares.

Cuando Armando pasó por nosotros, parecíamos dos peces globos. Nos montamos en el carro, y le pregunto: -¿Chamo y no vas a comer nada?; -Ya fui a Porlamar a una fuente de soda y me comí un sándwich de queso y un Yoka  (Yogourt )de piña.

Fernando y yo nos cagamos de la risa.

Apareció el mar, era otro, me trajo a la mente el verso Borgiano: Quien lo mira lo ve por vez primera siempre. Este mar en la medida que avanzábamos por la colorada carretera iba mutando, de pronto se veían cabrillas que lo rizaban por efecto de los Alisios del Este, otras veces eran galopantes olas llenas de algas, lo que auguraba mar de fondo y aguas turbias. Lo pensamos pero no dijimos nada, todo tenía que salir como lo habíamos soñado  ninguna condición adversa iba a cambiar el optimismo de nuestra aventura.

Ya llegando a nuestro destino vimos el imponente morro de Robledal  y en la playa a Nemesio dando instrucciones a la tripulación para que la GARZA PRISIONERA, estuviera a punto:
-¡Ireneo pon este cabo en el botalón de proa, junto a la cadena del ancla!. ¡Chico purga el motor!. ¡Matilde avíspate, ya la gente llegó!.

Saludamos con afecto que fue correspondido con un silencio que lo decía todo, era un especie de rictus de los marinos que se toman la salida a la mar con toda la seriedad y solemnidad, pero sobre todo respeto hacia aquella entidad impredecible que hace que la vida de todos los días sea una aventura.

Chico –Francisco-, hijo mayor de Nemesio, era el capitán. Irineo el menor junto a Matilde –sobrino criado por Nemesio-, los marinos. De repente, Chico grita:
-¿Y qué vaina es esa?, refiriéndose a Armando que llevaba un traje de buzo.
Armando le contesta casi con flema inglesa: -un wetsuit.
-¡Coño! ¿Y para qué es eso?
-Para evitar el frío. Le contesta Armando.
-Carajo nunca vi a Claudio con uno de esos y el duraba en el agua más de seis horas.
Armando contestó: -una actitud poco profesional, típica de los que se creen hijos de Neptuno.
Irineo y Matilde se ríen, y dicen sottovoce: -Eso deber ser como hijo der diablo.
¡Vayan con Dios y la Virgen del Valle! se despidió Nemesio desde la orilla; tenía tiempo que no salía a pescar por la pierna totalmente inmovilizada por la elefantiasis.
No habían transcurrido más de 15 minutos de haber zarpado cuando Armando me dijo al oído: -Coño Juanda me siento mal, estoy mareado.

Le contesté: -Que cagada. Recuéstate en proa, mira fijo el horizonte y se te pasa.
 Chico disfrutando en el timón de los chistes de Fernando, no se había apercibido del estado de Armando, le dice a Fernando:
-Compae, Armando debe ser la verga en esto de pistolear. Coño ¿Le viste el traje de buceo?.
Fernando le contesta: -La verdad que esta es mi primera salida a pescar, no tengo idea.
Habían transcurrido dos horas de navegación, la tierra no se divisaba por ninguna parte. El mar batía sus olas por los costados, la proa y la popa del barco. Estaba de color verde ciego –imagino así el fondo de la mirada de un ciego-. No sólo era la turbidez del agua sino la profundidad.

De pronto grita Chico: -¡Tira el ancla Irineo que llegamos a las Mucureras!.
Armando ya había vomitado el Sándwich de queso y el Yoka de piña varias veces. Cuando Matilde lo sacude y le dice: -Prepárese que ya estamos en el sitio. Armando se voltea y le regurgita una agua pálida como su rostro.
Matilde asombrado grita: -¡Este hombre esta out!.

-¡Coño!, dice Chico, -La carta fuerte de la pesca der día. Tírate tú flaco, señalándome. Al fondo los polos, las malagueñas y la risa de Fernando: -Yo de este peo no sé nada.

Me lanzo al agua, hago la hiperventilación más profunda y sostenida, rompo el espejo de agua y comienzo a descender. El agua turbia no me permitía ver más allá de un metro, bajo y bajo y no veo ni el fondo, ni a los pargos cebadales, cotorros, guasinucos, no veo un coño, ya no tenía aire en mis pulmones y subo desaforadamente. Lo primero que veo al llegar a la superficie es la cara de Chico que me pregunta: -¿Y entonces?

 -Coño yo no vi ni el fondo y mucho menos peces.
Chico dice: -Si apenas son 16 brazadas, ésta es la parte más baja del cirial.
Como para consolarme me dice: -Bueno la verdad es que al agua esta turbia. Pero mira, una tintorera, un tiburón muy agresivo que estaba merodeando la zona. Esa es una buena señal. Aquí hay pesca.
En efecto. -¡Matilde, Irineo, saquen el palangre vamos a probar!.
En 5 minutos una línea unida a dos flotadores de más de un kilómetro de largo, de donde colgaban cientos de anzuelos flotaba sobre el mar. Ahora sólo hay que esperar. Nos alejamos del sitio y a la media hora regresamos y comenzó la fiesta.

Con una destreza nunca vista comenzaron a recoger la línea de un kilómetro de dónde pendían los anzuelos con las capturas o no.

Armando semi muerto en cubierta se perdió el espectáculo de ver a esos dos niños como recogían en una cesta, dónde iban enrollando  la línea e iban adivinado la especie que venía: COROCORO BOCA COLORÁA, PARGO CEBADAL, MERO CABRILLA, AGUADERA, TIBURÓN – LO SACABAN, LE DABAN CON UN MAZO EN LA CABEZAY SEGUÍAN-, RAYA, CAZÓN, MEDREGAL, CARITE LUCIO… se llenó la cubierta del barco de todos los colores y formas. La mar nos había entregado sus alhajas.

Chico se volteó y me dijo: -Allí estaban, tu no los veías pero ellos a ti sí.
Enfilaron proa a aguas protegidas, llegamos a una playa espectacular, Punta Arenas. Irineo tomo un Coroco Boca Roja, lo escaló en un minuto, prendieron un reverbero de alcohol, una olla con agua, una cabeza de ají, el pescado fresco y harina PAN para hacer un funche encima del sancocho. Aquello sabía a gloria.

Armando en cubierta todavía no se reponía e Irineo le llevó un tazón de aquel dionisíaco sancocho. Sr. Cousteau  -en joda- pa’ que coma. Armando se le torcieeron los ojos en redondo y solo llego a articular una agüita. Fernando, improvisando en un polo decía: y Jacque Costeau vomitó pedazo de ñame, ocumo chino, la butifarra catalana jajajaja.

De vuelta, Nemesio en la playa nos esperaba. Cuando vio bajar del barco kilos y kilos de pescado, dijo: ¡Virgen del Valle!, ¡Estos son más arrechos que Claudio! -Tuvieron que bajar a Armando entre dos- ¡Pobre, dijo el viejo debe haber quedado exhausto de mayor esfuerzo!.
Cuando le contamos que toda esa pesca era de sus muchachos, con cariño nos abrazó, y dijo: -Eso a veces pasa, ya matarán tanto pescao como quiera la Mar.

Venía la pregunta embarazosa: -Cuánto le debemos Nemesio; y contestó: -La mitad de esa captura es de ustedes, con lo demás se paga er gasoil.

Fernando tomó su cuatro y cantó: La garza prisionera no canta
cual solía, cantar en el espacio sobre el dormido mar, (Bis) su canto entre cadenas es canto de agonía por qué te empeñas, pues, señor su canto en prolongar.

Ahora, éramos nosotros los que llorábamos conmovidos por haber conocido al verdadero Viejo y el Mar.   

Juan David Porras Santana