18 feb. 2015

EL FUEGO AZUL


El misterio es una temperatura
El Añalejo
Si algo añoro
mi amada es tu calor
No hay dos
calores humanos iguales
¿Piel, qué arquitecto te diseñó?
Siempre lo sospeché,
Dios es sensual
Lo último iba ser
su más grande obsequio
Nos envolvió para entregarnos
al reino de este mundo
y te entregó a mí
por el magnetismo de tú piel
Me gusta cuando
un beso en tu espalda
despierta en ti legiones
que estaban a la espera
de una orden que yo provoco
y tú no contienes
Nunca he podido descifrar
por qué tu piel
Al mínimo roce soy
tan tuyo como tu orgullo
Que va cediendo cuando
tu calor va creciendo
hasta que no te perteneces,
y te abandonas
al ir y venir de las mareas
Comienza entonces
una alquimia tan antigua.
Para nosotros es una hoguera
que Eros encendió
para que tú y yo nos consumiéramos
en el borde azul del fuego
Juan David Porras Santana