14 feb. 2015

EL MAR ZAFIRO Y LAS PIEDRAS NEGRAS


Sosiego de mi existencia,
fuente de mi fortaleza
¡Oh mar! en ti descubrí que ser y estar
son un único estado en cuerpo y alma
Es tal tu poder que con pensarte,
en ti me sumerjo
De todos los Dioses,
sólo Neptuno es mi ángel de la guarda
Por eso al entrar en ti,
nunca tengo miedo, es el primer instante
Se parece a cuando hice el amor por primera vez,
inquietante momento de sobresalto y hallazgo
Por eso para nosotros los marinos eres la mar,
que circunnavegando le haces el amor a la tierra
La belleza de esta mujer es inescindible
del mar zafiro y las piedras negras
No puedo dejar de pensar en ella
sin sentir el dilatado océano Pacifico
y las telúricas rocas de San Lucas ,
en ellas la reconozco
por el canto de las ballenas
Por eso en ella entiendo su poética
de grandes silencios
y sustantivos períodos sumergidos
Juan David Porras Santana