31 dic. 2012

ANNO DOMINI

2013, mientras más lo pienso, lo siento llegar como lo hace el huracán, sin pedir permiso: contemplaremos atónitos su poder, desde la protegida claraboya de nuestra nave, flotando  pintados en el pintado mar de la calma chicha. Feliz Anno Domini.

Juan David Porras Santana

15 dic. 2012

ME PRESENTO

A veces claro, otras oscuro, cifro mis ciclos en los ritmos circadianos
No logro entender mi falta de pertenencia, lo cual atribuyo a mi biología
Los años no coinciden con las cosmogonías de aquellos a quienes quiero
Siempre, como una letanía pienso que el destino así me lo impone
Hablo con jactancia del libre albedrío y de las consecuencias de no hacer nada
En el fondo, ¡ay! cuánta seguridad siento en el designio de creadores, Dioses y en sus inextricables alegorías
La música, la siento pero no la escucho; los besos son breves instantes de deleitosa agonía
El paisaje jamás pintó en la opacidad de mi retina, pero en mi corazón Químicamente lo recomponía
Descubrí el 12 de octubre de 1955 que se me había ido la vida
Comencé a andar con la resignación ininteligible del judío
Aparentaba a veces miedo, a veces un coraje sobrevenido
De Cristo tomé su última tentación y de Marcelino el pan y el vino
La mujer me dijo: eres feo, así como siempre he querido y por eso serás siempre mío
El hombre no dijo lo que pensó, porque nunca supo que alguien estuvo allí
Amo la luz de Reverón, de la fluorescencia, de la canícula, aun así me bautizaron: dueño de la noche
Respiro, respiro, respiro y sigo respirando, que la vida es adúltera y tal vez esta noche la pase conmigo.
 

Juan David Porras Santana

7 dic. 2012

FRANKENSTEIN Y LOS DESIERTOS DE OCCIDENTE

Soplaba el viento que modela las arenas y los arbustos desde África hasta estas tierras, con  sostenida fuerza, pero desprovisto de toda ira.

Debajo de un cují de extendido penacho por efecto de los alisios del Este, estando sentada a mi lado me dijiste: Frankenstein, hemos mantenido un largo y cómplice silencio, basado en lo que tú crees saber de mí y lo que yo pienso de ti. Pensaste, extraña criatura,  que era suficiente tenerme en tu pensamiento, cuando sé que por dentro ardes en deseos de poseerme, como lo hace sin ningún ambage tu fiel compañero el hombre lobo en la infinita licantropía que ejerce sobre las púberes de las comarcas ajenas y distantes.

Es que acaso no te das cuenta que tu creador te hizo incompleto, obnubilado por su egocentrismo, Víctor no te supo dar lo más importante para un hombre: un fin.

Por eso deambulas dando tumbos, persiguiendo alegorías en un mundo de sombras, donde no puedes objetivar ni siquiera el acto ya consumado. Te recuerdo siempre con la mujer en brazos ya muerta por tu torpeza, sin siquiera haber acariciado su inextricable cabellera.
 
Pobre y desconsolado me respondes: que ultrajando al tiempo encuentras tu cometido.

Que el olvido de Víctor, se convirtió en tu ser en sí, desprovisto de la relación sujeto- objeto para transmutarse en la mayor de las hiperconcentraciones del YO posible: SUJETO - SUJETO.
 
¿Entonces para qué quieres besar mis pies griegos, anclarte en mi entrepierna y amarrarte a mis senos? Porque soy como Cronos, quien era feliz con la Reina Rhea, pero le pesaba una amenaza, a este Dios le habían predicho que sería destronado por uno de sus hijos y que este sería el dios soberano del mundo, fue entonces que decidió comerse a sus propios hijos. Se apoderaba de ellos, apenas nacidos y se los comía sin piedad alguna.

¿Y no es, acaso, lo que hecho a lo largo de mí peregrinar por la tierra, sus mundos y submundos; comerme sin remordimiento a mis hijos?

Victor siempre supo lo que quiso: crearé solo yo, como un Dios. Lo creado nunca será el otro, sino la pesadilla recurrente de ser en si mismo una y otra vez. Ya estoy harto de hombres capaces de ver en el creador su alter ego, solo los quiero conscientes de sí mismos sin repliques que justifiquen su existencia por aquello de: no estoy solo en el universo, también está el otro.

Me respondiste con la mayor frialdad: no sólo estás solo Frankenstein, estás condenado a tu YO. Recuerdas ese sueño recurrente donde el universo se dibujaba como un embudo que se iba haciendo más angosto en la medida que caías, y creías que llegabas a un punto final, y de pronto se convertía en un mar de calma, donde ibas a la deriva, hasta que un remolino te tragaba para volverte a depositar en el inerte universo de los muertos y resucitar, una y otra vez, en esa espiral que no sabes si es de vida o de muerte ¿Es que acaso habría alguna diferencia por el hecho de saberlo?
 
Juan David Porras Santana

EL SEXO VIOLENTO UNE A LOS ESTUDIANTES DEL PAG.

Años a, que compuse una canción de rock ácido para uno de esos toques eventuales con el primer ADITUS, por supuesto de los 70, cuyo estribillo reiterativo decía:

Quiero sexo violento.
Quiero sentir el látigo
De tu lengua en mi aliento.

30 años después la premonitoria letra se hizo realidad, sentí el látigo de la lengua de unas compagñeras que me dejaron sin ALIENTO. No terminábamos de salir del trance hipnótico del taller de gerencia de si mismo, no sabíamos si por efecto del somnífero verbal o por el arrullo a nuestro inconsciente niño. Pero el hecho es que subitamente las niñas de mis compagñeras : Fini, Mercedes, Mitzuko y Trina -en orden alfabético para que no se me pongan celosas- volcaron toda su lujuria reprimida sobre mi inerme niño de 105 kilos que todavía no salía del estupor de cuanto daño le habían infringido sus desconsiderados Padres, cuando le regalaron su primera moto a los 11 años de edad, aquel primer viaje a Roma a los 6, cuando ni siquiera había hecho el backup de el disco duro de la memoria emocional ¡qué crueldad!.

Sin ningún tipo de contemplación las damas en cuestión me revelaron que Jan tenía razón: lo que nosotras necesitamos es ¡amor! Y que el oscuro objeto del deseo escogido por ellas había sido yo. Como podrán imaginar quedé en el sitio. Por qué yo? La respuesta al alimón fue unánime porque te pareces a mi papá, ah pensé complejo de ELECTRA, Jan tenía razón teníamos que confrontar nuestros miedos con las figuras del pasado ergo calendario mata galán. Resueltas me dispensaron una invitación a comer pasta a la Strega, inmediatamente capté el mensaje subliminal: vamos a estregarnos hasta hacernos una sola pasta. Calibré el reto y me dije a mis adentros yo también tenia que confrontar mis fantasmas, en mi caso complejo de Edipo: “quería mi mamaá”. Nos disponíamos a al gran aventura, cuando de repente se unió una quinta columna, la exótica y sensual quien maquiavélicamente como diría Alcibíades tenía las mismas intenciones de sus perversas amigas, simulando haber dejadas olvidadas las llaves de su carro adentro del mismo me pidió tímidamente que si la podía llevar para su casa en San Antonio, donde tenía un duplicado. Una vez más Jan tenía razón que vía tomaríamos para ir a su residencia: la PANAMERICANA, la famosa tournée OCP: Orquídea, Colonial y Panorama y quien nos esperaba allí, por supuesto la gemela (duplicado), con quien, como Jan con su mellizo compartía su misma memoria emocional. O sea los barrancos tropicales. Arrechísimas se pusieron las cuatro primeras ante la flagrante confiscación de su oscuro objeto del deseo- Jan diría: fíjate lo interesante de la inversión simbólica ahora tu con eras el que tenías un “oscuro” objeto del deseo-decidieron incluir en el grupo a… Pero había un inconveniente se plantearon las cinco ¿cómo hacemos para que el tipo vaya directamente al grano?, sin meternos mano ¿ le vistes el tamaño? Y el de los pies?. A lo cual finamente Trina ripostó: ese debe ser un zapato prestado, no se hagan ilusiones. De nuevo Maquiavelo. Esta vez con una discípula más torcida que la mente de Arias Cardenas, Muchachas vamos a quemarle las manos y punto. Sin el menor remordimiento trazaron el fogoso plan .Inesperadamente el carro de Trina se quedó sin batería y Mercedes que como se habrán dado cuenta esta muy bien “equipada”, sacó de la maleta de su súper gran bitara 2010 traída del norte por los caminos verdes de la Goajira, un juego de cables HELLO KITTY, último modelo con capacidad para un vatio, los cuales fueron conectados por la malintencionada Trina de manera invertida a la batería del carro de Mitzuko, por supuesto al otro extremo de los mencionados cables estaba yo conectándolos al vehículo de Trina, quedando convertido literalmente en chamusquina de berraco o sea en el “OSCURO OBJETO DEL DESEO”. Con las manos achicharradas quedaba resuelto el problema: va a ir al grano no nos puede meter mano. Cantaban a coro.

En una caravana de sicóticos y lujuriosos nos dirigimos al ansiado restaurant. Sorpresa, una vez en la mesa se establecieron las reglas del juego: Trina requería de dos botellas de Stolisnaya para agarrar aunque sea mínimo, aduciendo su origen celta y su inteligencia totalmente racional: Juan David acaso tú piensas con el pene como predica Jan. Le contesté, mi querida Trina he visto algunas vaginas que calculan con precisión infinitesimal. Mercedes más radical pidió “Absolut”con soda Perrier ( no existía), pero elle insistía que la había tomado en París y que era testigo Carolina Herrera, la nena Cupello, Argamenón Tetraetilo Montiel y Juan Fernández. Tú sabes Juan David de los Montiel de Siruma, primos de papá por el lado de Rafito Cedeño en los Rincón de la Cañada y los Villasmil del Saladillo. Mitzuko, Fini y no fueron problema una copita de vino blanco fue suficiente para que Fini nos relatara que su abuelo era un biólogo famoso en GALICIA, que entre sus descubrimientos estaba el hallazgo de la sordera de las ranas. Era tan experimentado el hombre, Juan David, que simplemente tomo a una rana y le cortó una pata y le gritó: salta y la rana saltó. Le cortó otra y le volvió a gritar: salta, dificultosamente pero el batracio saltó, le cortó la tercera pata y gritó: salta y la rana casi no se movía. Insistió: salta, salta y la pobre ranita medio brincó. Procedió a cortarle la cuarta y última pata y colérico le gritaba salta, salta, salta y el animalito no se movió. Resignado, tomando su estilográfica en su cuaderno de notas, escribió: del experimento anterior se infiere que las ranas son sordas.

Mitzuko algo retraída, fue inquirida por el resto del grupo: ya sabemos, te preocupa tu esposo (que paradoja, la única con cara de felicidad del grupo y es casada) a lo que respondió no hombre, hace 20 años que no se de él.

De cómo termino esta historia, como lo quería Jan: cada uno con su niño, más solos que un túnel, mirando las estrellas y preguntándonos que hago yo picando una torta en la casa de unos Gallegos que se “van”, mientras nosotros ni comenzamos.


Juan David Porras Santana

DIOS: SI FUERON CREADOS A MI IMAGEN Y SEMEJANZA POSEEN EL DON DE LA CREACIÓN.

"El ser humano es una criatura peculiar, poseedor de talentos que lo hacen único en la creación, a grado tal que no es una figura más en la naturaleza, sino su configurador."

J. BRONOWSKI

Luego de la primera sesión de la clase de MERCADEO, me senté a cenar en una de esas mesas donde lo que abunda es la inteligencia y mucho sentido del humor. Pronto se puso de manifiesto esta condición, cuando uno de los comPAGñeros, dijo: interesante la clase pero no se respondió la gran pregunta: ¿el mercadeo descubre o crea?, epa! -le dije- pero si la profesora fijó posición. Ella sentenció: “si pudiésemos crear seríamos DIOS”, lo cual avivó aun más la ya encendida mesa dialéctica.

Traje a colación el tema del sexo como una de las grandes creaciones del ser humano, para lo cual me referí a la reciente invención del orgasmo femenino, tal vez hará unos 35.000 años. Todos se murieron de la risa y me ripostaron: -Juan David, el orgasmo es connatural a la biología de la hembra humana. Les dije: -pues no, todo lo contrario: la hembra de los animales sufre en el acto sexual y la de nuestra especie no escapa de ello, a lo cual Mario inmediatamente dijo: “eso será en el mundo animal pero ya trascendimos esa condición, somos animales racionales, sentimentales. Mis féminas compañeras pensarían que quizá yo no era muy experimentado o capacitado para hacer sentir orgasmos, y en una lectura pícara de su pensamiento, sugerí: que aun hoy día muchas o la gran mayoría de las mujeres no saben lo que es eso.

En la satisfacción de nuestras necesidades primarias biológicas somos puro animal: sexo -y hasta la Iglesia sólo lo justifica para la procreación-, alimentación, defecación y, en ese orden, el hombre creó y convirtió la necesidad en deseo y placer; la alimentación como medio de subsistencia se adornó con manteles de encaje de Brujas y se creó la poceta de porcelana y la lectura para defecar civilizadamente.

El aprendizaje de las formas de obtención del alimento y el desarrollo de tecnologías cada vez menos elementales para utilizar los recursos disponibles, diferenciaron al hombre primitivo de sus congéneres más silvestres tanto genéticamente como en lo que se refiere a los efectos de su acción sobre el ambiente. Con el afán creador, el hombre se ha desprendido del estigma de mamífero racional, y ya no se encuentra condenado a morir entre barrotes comiendo bananos como su pariente el mono que no ha creado absolutamente nada, sino que ha sido objeto de la creación del hombre que lo ha amaestrado y domesticado.

Me permito ilustrar la respuesta que en versos me diera mi padre, al que posteriormente involucré en el interesante diálogo


Son legítimas todas las “Figuras”
que en el eros ha creado la cultura
Con arreglo a lo antes expresado
y a los razonamientos precedentes
puedo decirte en forma concluyente
después que me desvié unos cuantos grados,
que el arte de “tirar” y sus “figuras”
-su riquísima y bella “fioritura”-
frutos lícitos son de la cultura:
por su naturaleza todos son
genuinos actos de superación
del estado original en que Natura
nos colocó “en pelo” en la existencia;
y por ello no es justo llamar una indecencia
-como no sea por mojigatería-
que desnudos tejamos “fantasías”
con nuestras “eminencias” y “agujeros”
cuando por obra de la Providencia
todos vinimos, justamente, “en cuero”
originariamente a la existencia
-en estado de “impúdica” limpieza-
y hubimos por tal causa de inventar
-sobrepujando la Naturaleza-
para cubrirnos de las inclemencia
y el mínimo pudor salvaguardar
-en primitiva actitud de disimulo-
una prenda llamada “tapaculo”
que nos ponía al abrigo de las fieras
no sólo el laberinto del trasero
-presa incitante en el área de Eros-
sino también la parte delantera

Véase ya en ese objeto artificial
-primigenio, sencillo, elemental-
que al Hombre le aguardaba en lo sexual
una transformación fenomenal
como la que, en efecto, le ha ocurrido
por haber sabiamente subvertido
el orden espontáneo, natural,
y no podía ser de otra manera
pues por la intervención de la sesera
y de la percepción sentimental
-vale decir, la “concientización”
que le da media vuelta al corazón-
tórnase todo impulso visceral
-todo instinto recóndito, animal-
en el más fabuloso surtidor
de los placeres más extraordinarios
que nos depara el numen del amor,
pues cuando el sexo el corazón expande
es como si pensaran los ovarios
y cogitara el pene con el glande

Podría aun añadir, por otra parte,
sin intención alguna de epatarte
que las formas de amar que el hombre crea
bajo el impulso ancestral de la pasión
que pone a hervir en el seso las ideas,
pueden muy bien calificarse de “arte”
pues en su incontenible producción
no encuentra límites la imaginación
para inventar todo lo que desea,
y porque en sus procesos de transfiguración
el “delirio” nos pone en suspensión
como en la hipótesis de la contemplación
de un cuadro que nos deja estupefactos;
no existe en realidad en esos actos
figurativos de la copulación
nada de abyecto, ninguna “aberración”
ni se puede afirmar que son pecados
pues son la natural prolongación
del instinto, que emerge desdoblado
-flotante y bellamente ornamentado-
por el espíritu que lo saca de su cueva
-en donde late ciego y obstinado-
y hasta la cima del éxtasis lo eleva:
¿y se puede dudar por un momento
que esta increíble proeza espiritual
de levantar el instinto al Firmamento
-hasta la ignota esfera celestial-
no es, asimismo, un proceso natural
y un verdadero prodigio universal?

Sólo un alma vacía y esquelética
frustrada, represada, archimezquina
-una escuálida alma “antipirética”
que apaga la pasión con aspirina-
que al amor no le mete gasolina
y que copula con frialdad aritmética
-arrepentida porque hace algo muy “malo”-
podría responder que cuando el falo
galanamente ingresa a la vagina
después de prepararla con pirueticas
y hermosas formas de galantería
no lleva a cabo una función “estética”
de la más refinada artesanía,
y que ello es espontáneo y natural
pues brota de la esencia espiritual
que al humano le da su identidad
y lo separa de la animalidad

Por esto es necesario estar consciente
-para que el sexo aflore fluidamente
y nos lleve flotando en su corriente
al Edén del deleite y el placer-
que no debemos nunca contener
en el eros y el sexo la creación,
pues las múltiples formas de tejer
las maravillas de la fornicación
son -como he dicho- una prolongación
del espíritu genuino, superior
que así se manifiesta en el amor.

Ahí queda eso.

Juan David Porras Santana

5 dic. 2012

CARTILAGO PROXIMAL


Candente sol equinoccial quema mi ancha espalda
Hazlo ahora que mi brazada sigue siendo amplia
Y tu llamarada es infinita pero torva in tempo

Moléculas acuosas no respondan a mi humanidad
Les ruego, sensibilícense: soy solo un pesado corazón
Que necesita trocarlas en la arena ardiente de esa playa

Bóveda celeste mantén tu curvatura sobre mi espina dorsal
Como lo haces con el cachalote bien avenido de las profundidades
Sin ti, como saber que no estoy soñando desmesuradamente

Costa verde, raíz amarga, mantenla allí para que no la pierda
No sé, si la quiero alcanzar
O solo nadar, nadar, nadar hacia ella para siempre


Juan David Porras Santana

1 dic. 2012

NUEVE SEMANAS Y MEDIA


Por cuánta sangre brusca se detiene la alcoba.
 

Por cuánto susto bruto se agolpan las lenguas en la aurora;
 

una palabra que fábula una esmeralda consoladora,

mientras en su mínimo hueso la alondra fije nuestra hora
 

La palabra se hace acción y la acción se nos evapora.
 

La alondra canta: ahora, ahora, ahora.
 

Los amantes lo hacen como si fuera para mañana.

Los amantes lo piensan como si fuera un sueño.
 

Los amantes lo recuerdan como lo imagino el Dante.
 

La alondra angustiada repite el canto a las nueve y media.
 

Los amantes lo ignoran, insisten en rituales fanaticos.

La alondra no perdona: la sangre inundó la alcoba
 

Los amantes vivieron su último cuarto de hora.

Con intensidad y altura los amantes se añoran.


Juan David Porras Santana.

27 nov. 2012

LA VUELTA


Hace mucho que nos amenazamos y planificamos La Vuelta mi amigo Juan David y yo. Muchos nexos directos, indirectos, y hasta una especie de filiación legítima nos han unido y nos han separado.

Se preguntarán ustedes qué es La Vuelta y quién es Juan David. Pues bien, La Vuelta es un recorrido que a modo de filtro de aceptación y prueba de compatibilidad, realiza Juan David por los confines más apartados, abruptos y también hermosos alrededor del país en su vehículo de doble tracción. Y Juan David es una de las personas que pertenecen a mi reducido círculo de afectos alrededor del cual también ha dado La Vuelta en varias ocasiones, para siempre regresar al punto de partida, norte magnético.

La Vuelta es un hecho simple y de núcleo complejo, casi inextricable, con determinantes e impredecibles presagios y consecuencias, que pueden asustar a mucha gente, y dentro de esa circunferencia siempre latirán sentimientos encontrados propios y de terceros, porque aun cuando La Vuelta se realice alrededor de la precisa línea que circunscribe al círculo, invisiblemente dentro del círculo se encuentran en pugna celos, temor, temeridad, preocupación, aceptación resignada de lo insólito y profecías de peligro. Nuestros extraños lazos a veces navegan conducidos por Caronte, barquero de los infiernos, y en oportunidades animados por la Heroica de Beethoven.

La música, el mar, Juan Sebastián (Bach y Bar), un ánimo que se extrema en momentos cartujos y alegrías casquivanas, alberga la inteligencia propiamente dicha: aquella descarriada que también da La Vuelta y se detiene en todo tipo de ánimos y sentimientos; en parajes subterráneos y secretos; en placeres solitarios; animadversiones; amores atropellados; infinitas bondades y mayores generosidades; impredecibles actitudes e inesperados finales, todo ello hace que acompañarlo en La Vuelta se convierta en una de las pruebas más insuperables y descabelladas que ser humano pueda emprender.

¡Inocente humanidad aquella convencida de su sencillez! ¡sería imposible clonarlo! Es un encantador laberinto que puede hacer de La Vuelta un cilicio o un cimarrón que se refugia en los montes buscando la libertad. Luego de postraciones repentinas de su capacidad vital, surge inesperadamente al bienestar y al ánimo propenso al optimismo. Dones gratuitos le concedió la Providencia en abundancia de los cuales no le resulta fácil convencerse poseedor, pues, como antes afirmé, es inteligente nato, aquél que no se percata de su genio e ignora deliberadamente sus derivados. Como si fuese sorprendente.

Porque quien se halaga a sí mismo y es ufano de su inteligencia, dice todo lo que puede hacer y saber, tiene una inteligencia limitada y precisa. Aquel que actúa y aplica tal facultad a veces contra sí mismo, es el verdaderamente inteligente, el que no encuentra acomodo en el escenario común a todos los seres; y el que anda a la búsqueda de algo que no sabe está en sí mismo. Es la inteligencia peligrosa para el inteligente.

Todas esas características se transparentan en sus ojos de expresión bondadosa e incrédula; en su versátil fisonomía. Con su porte principesco Juan David monta su camioneta como el hombre Marlboro su caballo y despega hacia El Cañón del Colorado. Su acompañante es ingenua. Cree que va a pasear. Ignora que La Vuelta puede durar 24 horas o cuatro meses, y que cada uno de los círculos menores paralelos al ecuador que pasan por los polos de la eclíptica comprendidos en La Vuelta, podría ser decisivo para su destino. Es un circuito insoluble.

Lo difícil de penetrar en el hermético círculo de La Vuelta es llegar al centro. Pero La Vuelta puede ser grandiosa, excelente y perfecta; despejada, apacible, serena; recreadora por su amenidad. Ser amigo de Juan David puede hacerlo a usted poseedor de las manzanas de oro del jardín de las Hespérides. Aprobar y superar La Vuelta es capturar al jabalí de Erimanto.

¿Desearía usted dar La Vuelta?

 

Iraida Blanco M.

21 nov. 2012

A LAS PANTORILLAS DE UNA DAMA ARCHIFINA


   El sol le quemó las pantorrillas a esta dama tan fina
       Ella no pudo esconderse porque con él dormía
       Trataron de despertarla pero soñaba con su nueva vida
       Libre, tan libre que la elemental  arena la complacía
    
 Iridiscente la mar le hacía compañía
      Ella le confesaba  que no sabía si podría
      La mar le susurró tú eres como yo: persistente sin agonía

   
 El sol se ocultó tras su piel encendida
     En su mente latía el corazón de una nueva vida
     Inquieta, hurgó en los recuerdos de lo que no sería
     Para eso se había hecho el harakiri y sufrió la despedida

 
 El viento del norte incendió el frágil velamen del destino
     Para hacerla dueña de su portentosa vida
     Y sólo le queda de aquel día,
     un leve ardor en sus hermosas pantorrillas.


 Juan David Porras Santana

17 nov. 2012

LA RELACIÓN DE UN CATATÓNICO CON LA BARRA

Quiero comenzar este ensayo a la manera clásica, con un introito científico de la especialidad neurológica, pero revelador de esta dimensión que compulsa de la normalidad, a la adopción de mecanismos de defensa propios del sobreviviente.

Los sujetos que pertenecemos al polo común del continuo normalidad-neuroticidad, presentamos estabilidad emocional,  nos excitamos con dificultad, somos calmados, descuidados, según Eysenck y Rachman (1965).
Expresa Eysenck que como la inteligencia puede ser considerada un factor general en el área cognitiva, y la introversión-extroversión un factor general en el área emocional, asimismo el neuroticismo puede ser tomado como factor general en el área de motivación y esfuerzo; igualmente estima que por lo menos en parte, el neuroticismo puede considerarse defecto de la capacidad del individuo para persistir en la conducta motivada. Los rasgos predominantes en esta dimensión son: sugestionabilidad, falta de persistencia, lentitud en pensamiento y acción, poca sociabilidad y tendencia a reprimir hechos desagradables.

Sentado frente a la barra del bar - seleccionada con el celo que le  ponía Luchino Visconti a sus escenografías- logro el desdoblamiento. Imposible de alcanzarlo durante las prolongadas jornada de laborterapia, ya que exigen condición de alerta máxima y el uso de lo poco-si ya se, falta modestia- que me resta de inteligencia.
 Ese desdoblamiento se expresa en la doble acción intro- extro, que no es otra cosa que la manifestación narcisista del YO como caja de resonancia input- output de mi minúscula valía frente a la portentosa y arrolladora acción auto escrutadora del público de mi cautiva galería.
A cada sorbo de licor corresponde una angustia conmigo mismo y con respecto a los otros. En apariencia esta droga me permite flexibilizar los rígidos mecanismos de autodefensa de mi protoplasmática personalidad.
Más temprano que tarde prima la realidad sobre la apariencia. O siendo más fidedigno y objetivo, es la forma esculpida por mi medroso YO de la realidad; tan, pero tan creída que ocurra lo que ocurra esa noche, termino pensando, ya entrada la aurora: ohm, pensaste- no exageres- que me ibas a engañar..... jájájá.
¿Pero si ese sentimiento te daña, y lo tienes identificado por qué te instalaste en él?
En la película el Exorcista 3.5, magistralmente interpretado por George C. Scott, en el rol del detective que descubre que el padre Damián- el que cayó por las escaleras y se mató en el Exorcista I- fue poseído por el demonio en ese justo momento y se llevó el alma del padre al cuerpo de un asesino en serie que estando recluido en un manicomio de catatónicos aprovecha la falta de voluntad de éstos y sobre todo sus sugestionalidad para que actúen por él, llevando el terror a las calles e iglesias de Boston.
Priva en este trabajo de Blatty, la razón por encima de la emoción demostrando en todo momento la superioridad del demonio, que solo es vencido al final por moralismos y la taquilla- nada mas racional-.
En la barra, la lucha es similar: un catatónico es poseído por el demonio de la noche- barata y sinsabor-, por ello más aterradora, éste la trata de convertir dentro de si, en intensa y misteriosa, según los mandatos de su amo, su premio las migajas que caen de la mesa del señor. No conforme, pugna por entrar al banquete y no lo hace porque el detective le advierte que  será arrastrado por una conspiración satánica  hacia la nada; de inmediato se revela el YO racional: ¡pero si en la nadedad vivimos!, y el detective contesta pero  entras y sales, tu lo decides, tu tienes el control. AHHHHHH, respiro aliviado, he sobrevivido intacto y además invicto. Bebo un largo trago de silencio y de licor, le doy gracias desde el púlpito de  la barra  al SEÑOR.                                                  


 Juan David Porras Santana

13 nov. 2012

PICASSO O LOS VIEJOS VERDES- JUAN SEBASTIAN BACH O BAR

Debajo del arco perfecto de su pie, discurrían el verde,  el azul, el aguamarina, y el zafiro de la paleta roqueña. A ratos sus pupilas se extraviaban entre la perfecta línea blanca de la playa y una mancha de peces en el súbito disparo del amanecer.

La respiración era expandida de manera voluntaria para tratar de inhalar todo el salitre: el secreto recóndito del mar.
Se marcharía pronto pero sabía que aquel espacio le pertenecía.

Más que nunca estaba segura que el mundo óntico de la naturaleza visto a través del prisma de sus ojos, era un plano muy diferente a los verdes y azules que tantas veces había contrastado en su periplo por el arte. La habitación azul de Picasso, si bien es cierto la había transportado tantas veces a un mundo desmesurado y propio, el azul del mar la sumergía por su vertical para renacer una y mil veces  atravesando su espejo de agua. Dos placeres sensoriales distintos pero tamizados por un órgano autónomo: el espíritu objetivo,  y una madeja de sensores: estética, razón, emoción, sentimientos, ética.

El inframundo le recordó  estas categorías de una manera cruel y  atroz. En el justo momento que  el rojo de una hermosa langosta se confundía con la luz de Reverón que todo lo desaparece, sus papilas gustativas aguzadas, palpitantes del ansia ignota que produce el paladar ancestral sobre el hermoso crustáceo, fueron arrancados brutalmente del espacio que les pertenece y transportados como de la mano de Pier Paolo Pasolini, ante la imagen de un  burro de oro sexigenario  que se pavoneaba con una niña hermosa de 18 años de edad.

Coño, no joda de lo real maravilloso a lo real atroz. Le vino a la mente cualquier cantidad de conjeturas, las cuales iba desechando y aumentando su arrechera. Bueno Picasso era un compulso sexual casi pederasta a los 80 años; el nono se casó por amor y reciprocado con una infanta de 15 años. ¿Pero por qué olía podrido en Dinamarca?

 Amiga perdona que me meta: es la cerdedad. ¿Qué es eso Juan David? Es lo vulgar; la antítesis de la habitación azul y de tu cabellera cristalizada por el agua de Los Roques. ¿Cómo podemos coexistir con tal contradicción?.Es que sin ella no habría tanta belleza. Piensa en un momento en la barra del Juan Sebastián Bar. Demasiada belleza, música subyugante, ese deseo tuyo inquietante de bailar salsa, el sobrio martini   y justo en tu oído la voz de piolín, lo retorcido y protoplasmático  del galán. Pero estábamos  allí. Maravillados ante la portentosa realidad que jamás podrá ser superada por ningún sueño.

Cuando me fui a dormir esa madrugada, me acosté convencido de que la noche es fenomenalmente femenina.

Juan David Porras Santana          

11 nov. 2012

LA COARTADA CONVINCENTE


                    Soy un niño bueno me reconozco y me acepto
              Tengo para ello  una coartada convincente:
              Un pesado corazón
              Brillante y oscuro como la luna

              Soy culpable me reconozco y me acepto
              Tengo para ello una coartada convincente:

              Papá  murió sufriendo para salvarme

              Soy un zángano me reconozco y me acepto
              Tengo para ello  una coartada convincente:
              Me he tirado a la mujer en la que todos piensan
              Pero  bajan la mirada cuando la tienen de frente

              Soy sagaz me reconozco y me acepto
              Tengo para ello  una coartada convincente:
              He podido sobrevivir a pesar de mi tara
              Y mi turbidez mórbida para el razonamiento

              La pereza es mi gran atributo, no la reconozco 
              ni la acepto
              Porque me cansa buscar  una coartada convincente.

              
            Juan David Porras Santana

5 nov. 2012

LA MUJER DE MADEIRA



Sus venas como las levadas irrigan desde adentro para ir más adentro

Esta mujer que en sus entrañas es  volcánica, en sus ojos  transparenta las arenas africanas

A veces su alma es una caleta de CaniÇal  y otras un punzón  penetrante

Así es la mujer de Madeira; da tanto y recibe tan poco.

En su insaciable  infancia  vivió dentro de una esmeralda. Añoranzas, añoranzas

Esa es su raíz, que yo tuve la suerte de ver y oír. Palpé su dicha y su tristeza

Es la vid de un extraño mundo lleno de voces y duendes del Atlántico

Así es la mujer de Madeira; da tanto y recibe tan poco.

Sus manos y sus pies guardan el extraño secreto de hacer y deshacer

Allí está su poder. Como en las antiguas mitologías y cosmogonías

si la quieres poseer debes descifrar su criptografía:

¿Por qué alguien que da tanto recibe tan poco?

Porque todo le fue dado a esta niña, cuando Dios jugó sus dados.


Juan David Porras Santana   

23 oct. 2012

QUIMICA Y SENTIMIENTO: INTELIGENTE EMOCIÓN.



                  Cuan extraños los dos con nuestro instinto
                  De pronto somos cuatro.
                                                                 Juan Ramón Jiménez




Conversábamos en el cierre del taller de inteligencia emocional sobre si se había definido este exótico concepto como instrumento de aplicación, como lo es la lógica a la racionalidad.

En un ambiente de consenso donde estábamos de acuerdo sobre la interesante propuesta de Daniel Gil Adi sobre  la necesidad de un estado de conciencia de las emociones, Ana Luisa señaló con mucho sentido: no se a todas estas  que es inteligencia emocional, me encantó los temas como la autoestima, la asertividad pero quede expectante sobre la existencia o no de un órgano que me permita “discernir emocionalmente”
Me disculpas apreciada compagñera si te interprete mal, pero a mi me quedó la misma duda y tal vez simplemente te estoy transfiriendo de manera injusta mi incertidumbre.

Mitzuko nos aclaraba que la inteligencia emocional había que verla en un sentido holístico donde los elementos tales como maestría personal, modelos mentales, inteligencia intrapersonal, inteligencia interpersonal, tenían que verse en un conjunto sistémico difícil de aprehender. No estuve de acuerdo del todo. Pienso que si bien es cierto es un error tratar de asimilar la estructura de la inteligencia “racional” a la llamada inteligencia emocional, no es menos cierto que sí contamos con un órgano que nos permite comprender y dirigir las emociones y que así como tenemos raciocinios también tenemos formas preexistentes como los sentimientos que se sostienen en los valores y por lo tanto podríamos hablar de una lógica valorativa.

Le comentaba al grupo que no estaba de acuerdo con  Gil Adi en cuanto a que sentimiento y emoción eran sinónimos, estoy convencido y creo que Ana Luisa también lo sostuvo, que las emociones son estados del yo: estoy arrecho, es simplemente la manifestación de una sacudida de rabia que afecta el ego y cuyo origen puede ser  racional o sentimental o ambos.
Y que para poder diagnosticar utilizaba la lógica formal o el órgano sentimental valorativo.
En la muy sentida intervención de  Jorge Alsina, donde podría  estar arrecho , triste , ansioso o simplemente con miedo de que el 100% de la gente no lo quiera. La lógica que utiliza en la ingeniería le podría solucionar el problema al ubicar en las probabilidades del 70:30 el rechazo, mientras que lo emocional le dice en su fuero más intimo: que si el es educado, decente, generoso, etc. debería que ser amado por sus congéneres. Pero resulta que desde las endorfinas hasta la más recalcitrante individualidad juegan un papel en el complejo mundo de los sentimientos, sino hay química difícilmente hay acceso a otra instancia de nuestro ser y el tiempo y la paciencia apreciado Jorge atentan en contra del fondo de lo que somos( por supuesto que en nuestro equipaje vienen las hormonas) pero también la esencia de nuestra personalidad que luego es esculpida por lo interpersonal pero lo primero es dominante: determina la individualidad, que maravilla: tu inteligencia, tus sentimientos, tus aptitudes, tus predisposiciones son ese 75%, cifra que impone que nos conozcamos muy bien.

Sobre este sustrato las formas ideales preexistentes: los valores, te servirán de brújula para saber con la certidumbre con la que  calculas las vigas que debe llevar un puente, si una decisión valorativa que te produjo una emoción y que juzgarás buena o mala.

 Si Dafne actúo correctamente cuando te reclamó lo sabrás inequívocamente si utilizas tu inteligencia emocional(órgano perceptivo sentimental) y con esa misma libertad ella y los otros haremos lo propio. Y no por ello va a existir una verdad Alsina ,dafniana o de nosotros los observadores, simplemente porque ella (la verdad) no es sujetiva como nos han hecho creer, es tan objetiva como 2+2=4. Valores y antivalores en pugna: la dignidad y el egoísmo obviamente en el incidente se impuso la dignidad. Las emociones encontradas en la situación: rabia, ansiedad, amor de todos los involucrados , solución asertividad de quién: la del profesor, la de Peter, aprendizaje otro valor: la tolerancia.

 Juan David Porras Santana