9 feb. 2015

ESPLENDOR DEL EDÉN




Silvestre derivas
desde las magnolias
hasta la rosa uterina
Mujer, tropel de ensueños,
lánguida medusa estival
Necesitamos como nunca
que dejes señales en la estela marina
Para encontrarte y no perderte,
ya nuestro olfato no es animal
Una vez estuviste al mando
del mundo de las esferas
Su música hoy se escucha tan lejos
que parecen voces ajenas
No te pedimos que dejes
tu trascendental oficio,
pero se te espera
Mujer, no son tus entrañas,
te agobian las perlas negras
La mar crece, la tierra se encoje
y tu podrías cambiar todo
Nos espanta repetirnos sin lograr
la metamorfosis que esperas
Entonces qué aguardas,
no te confundas imitándonos,
sería el lodo
Isis te hizo la pureza y la última,
contigo se cierran las puertas
Al principio fuiste Lilit
heredaste el escándalo,
también la igualdad
Por eso sabrás sincronizar los tiempos
para recibir y para dar
Juan David Porras Santana