12 feb. 2015

SIEMPRE A DOS


El Nilo trazó lo oscuro de tus ojos
El trópico los inundó de luz
Mujer de encanto
eres la noche sin fin de Cleopatra
o la retina de Reverón
que se tragó toda la luz del sol
Late incierto el pez esquivo
sobre el púlpito de tu boca
Rubí que contundente
en la mano del excavador denota
Lluvia que el sol derrota
con su arcoíris de metafísicos colores
Dime mujer de encanto,
dónde se agrando tu amor
Como dos ranas blancas
nadamos en la verde poza
La sincronía es perfecta
entre las ondas en el agua
y los latidos
de nuestros corazones
que trazan al son, una canción
que se lleva el viento al gélido norte
Te crucifico en la armazón
de mis brazos y corvas
para que sientas
que entre tú y yo, también está Dios
Juan David Porras Santana