12 feb. 2015

LA CANDELA DE LA MUJER SE ENCENDIÓ EN EL CARIBE


Quisiera que los determinismos
no fueran tan categóricos
Dios pero como puedo escapar
del frenesí de la mujer Caribe
Trópico, luz que se traga todo,
calor húmedo, baile sincopado
Arriba las constelaciones
son tibias prefiguraciones
de lo que arde abajo,
candela , crepitaciones y gimoteo
de la sabrosa mulata que acompasa
este ritmo sacado de los barrios bajos
para decir aquí estamos ,
somos lo que no puedes ser
y tanto quisieras
la libertad se hizo por fin carne
y no esa entelequia filosofal
Tienes que ver Señor,
lo rico que baila el guaguancó,
la sifrina Mariaca
El sabor subió de la costa
a las ricas mansiones, es irresistible,
claro viene de África,
catira María Fernanda ,
de dónde tú también vienes
Eéeee Aáaaa muévete, muévete pa´ goza,
cimbrando esa caderas,
ay mami que buena estas
El sudor de los bailadores se pega
de las paredes del antro
La mano con finura apenas la toca
pero siente en cada giro como la virilidad
entra y copula con la feminidad ,
los labios se hinchan , los ojos se desorbitan
Nadie jamás podrá declarar la pasión
como con este código Afroamericano
Que desde los ancestros invocaba sin distingo
A los espíritu de los Orichá,
de San Juan y del Jazz
Juan David Porras Santana