9 feb. 2015

DELIRIO DE UNA FIEBRE LLAMADA: LA MUJER EMANCIPADA


                                                   
Algo aconteció
desde los años 60 hasta nuestros días
Aquella quimera
inaccesible y extracorpórea
Hoy mira frontal
como una pantera que objetivamente
mide sus pasos entre su ser y la presa
Algo aconteció furtivamente, frente a nosotros
La mujer mudó la piel como lo hace la serpiente
Tan gruesa era que la tarea la dejo exhausta
Hoy es tan leve como la pisada de una gata
Como ninguna otra fiera del mundo animal
cuida de sus crías hasta la muerte
Sin desatender
su nuevo enfoque del conocimiento
Nunca había sido tan segura
de lo que quiere y de lo que no
Al punto de defenderlo como si
en ello se le fuera la vida
Es poliédrica, puede resolver
en un mismo tiempo todos los problemas
Es lasciva, con premeditación no espera
nada de su par, ella se encargará
Es la mejor amiga y la peor enemiga
del entorno femenino, conoce sus trucos
Nunca ningún hombre osará ir al fango,
donde ella repta por la verdad
Están cambiando el mundo
sin falsos melodrama,
eso es hoy cosa de hombres
Siempre supieron que dentro de cada hombre
hay un niño, que seguir amamantando
Su inconsciente le mostró las amazonas,
son diferentes, prefieren construir que destruir
Empiezan a aislar a las que quieren competir
como si fuesen hombres, están perdidas
Dios ayúdalas a que no se confundan
en el largo, sinuoso y riesgoso camino
El mundo las necesita, sin entradas triunfales,
sólo como lo que son: benditas mujeres.
Juan David Porras Santana