6 feb. 2015

LEVE ROCÍO





Mi corazón inhala
lo que debajo de tu piel guardas
Lo es sólo para mi instinto
que sobre ti cabalga
Se dilatan las oquedades
que alardean desenfrenadas
Lo invisible se hace tangible,
para ocupar tu ensenada


Vértigo, abismo
y ese leve rocío que nos espesa
Porque tu piel
es la más excitante morada
Muéstrame si tu placer es tanto,
como para asustarme

Mi corazón exhala
para sellar los besos que hieren
Es que acaso no reconocemos
que desgarrar sacia
Que obcecarse es
una danza compulsiva hasta el letargo
Dilatar engendró al diablo,
para que las religiones palidecieran

El mal y el placer es
sumergirse en la misma agua
Conteniendo el aliento
hasta perder la consciencia
Tú y yo estamos hechos
de retorcidas neuronas
que a veces escampan

 
Juan David Porras Santana