24 may. 2015

Y DE VUELTA A LA MAR



A Uzáal Alvararo 
Quien logró  mirando al mar 
que entendiera que de allí
provenía la feminidad 

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.
José de Espronceda

Como tantas otras veces,
seguro estaba de ti, ¡oh mar!
Mi primer amor, y quien logró
que la primera mujer me amará
Porque a través de ti supo de mí

Mi corazón y el tuyo laten unísonos
Por eso cuando me dictas:
no rompas el espejo de agua
como si fueras un maestro Zen
me inclinó en profunda retirada

Tus convergentes alocados aliados
recogen la multiplicidad de causas
Que expresas en la más variada gama
de colores , texturas  y  caprichos
que hacen de ti , la indispensable entidad

Nuestros cementerios
repletos de indispensables
sus lapidas deberían orientarse
hacia ti ¡Oh mar!
Así creería en la reencarnación
Porque tú reencarnas a todo trance
Te he visto pasar por las furias de los huracanes
y en un tris llevar la Góndola de los enamorados

Te soy natural porque de ti provengo
de la más olvidada de tus mareas
Siempre me pones a prueba
Para saber si en mi
Sobreviven  la templanza y la armonía
Que en tierra no tengo

Voy a cumplir 60 años, a ti regreso
perdido como nunca, anhelante como siempre
seguro de que me sorprenderás
porque como decía Borges :
Quien te mira, te ve por vez , primera, siempre

Juan David Porra Santana