15 may. 2015

LA MUERTE, NO ME ES EXTRAÑA




Al Fénix del que no resucitaré

Con la fuerza del viento
siento como avanzo
entre  tú y yo
Lo que era un abismo
es ahora
un lecho de blandas ramas
Construido a fuerza
De desencuentros
De búsquedas fallidas
De intentos suicidas

Soy el que se despierta
Sudoroso y  redimido
La he visto entre celajes
Como en Sumatra
camina casi levitando el tigre
Es mi aciaga remembranza
Manida de tanto tentarla
Se hace presente y ausente
Como las luciérnagas
en las noches cerradas

Sabe de mi presentimiento
Por lo tanto es ante que la nada
Todo el poder que en ella está
No cesará hasta hacer de mí
Su fatal hazaña
Verme morir un día a la vez
mientras teje mi mortaja

Juan David Porras Santana
 Encantador de oficio