29 may. 2015

LA PARAULATA LLANERA

                                                             
                                                           

Tengo cerca de tres semanas, escuchando el canto algo triste de una paraulata llanera, asombrosamente  canta continuamente sin descanso de noche y de día . Lo hace como una llamada de amor a la hembra. Deben de estar difícil las cuitas en el mundo de las paraulatas . Milagro hoy con la lluvia llegó su media naranja y cesó su clamor .

La paraulata llanera- Mimus Gilvus-  es un pájaro típico de nuestros amplios llanos pero les gustas acercarse a las ciudades por la facilidad de conseguir alimento.
Caracas mi ciudad natal, cuenta con cerca de 5 millones de habitantes que convivimos en un estrecho valle casi en condición de hacinamiento.

Dios nos bendigo porque  al norte de este valle colgante – 1000 metros sobre el nivel del mar –se encuentra el cerro del Ávila una montaña perteneciente a la Cordillera de la Costa, con una altitud máxima de 2.765 metros – Pico Naiguatá – No hay ninguna ciudad en el mundo  – metrópolis- que tenga una montaña como esta y delante de ella el cautivante mar Caribe. Gracias a Dios y a la resistencia de los caraqueños frente  a las pretensiones de ir urbanizándolo -para variar de los políticos-  se encuentra casi impoluta, así que tenemos desde paisajes xerofitos pasando por selvas nubladas hasta llegar al sub páramos en estado prístino.  Todo este escenario frente a nuestros ojos todos los días y para el asombro  del amigo lector, pocos lo conocen a fondo.  

Uno de los pocos aciertos de la políticas gubernamentales, fue construir un eficiente teleférico que permite visualizar los cambios de paisaje en la medida en que vas ascendiendo. Al llegar a la última estación, tienes una vista impresionante del Mar Caribe, al punto que si está despejado y no hay calina  puedes llegar a ver el archipiélago de los Roques a 70 millas de la costa.

Se preguntarán muy bonito pero que tiene que ver esto con la paraulata llanera. Mucho. Ya que nuestra ciudad contaminada, sucia, abandonada por el gobierno es un reservorio de la más variada fauna que se puede encontrar en una megalópolis.

Así tenemos que 500 especies de aves, que representan el 36% de la avifauna venezolana están presentes en Caracas, superior a las 445 especies autóctonas de Europa, imaginen por un momento un continente de especies concentradas, en una ciudad de 433 Kilómetros cuadrados.

Razón tenía Alexander Von Humboldt, en recomendar en 1801 a su majestad el Emperador de Prusia el cual sufría de afecciones pulmonares el venir a Caracas,  a pasar una temporada en la ciudad como la definía él: era de la eterna primavera. No sólo era el excelente clima y belleza paisajista, sino la hospitalidad y el nivel cultural de la alta sociedad caraqueña. Dios, si el gran geógrafo  hiciera desde su tumba un viaje en el tiempo, se asombraría de ver el Ávila intacto- fue el primer hombre que ascendió a su cumbre en la Silla de Caracas en 1801 – para también constatar que  en su valle la degradación urbanística, depredadora y salvaje en  la que  convertimos los habitantes de la otrora sucursal del cielo en el propio Averno .

Aun así Caracas te amo , tienes ese no sé qué y el Ávila que nos protege . Dónde de repente una paraulata canta denodadamente a su amada , como yo a ti , mi ciudad anhelada   

Juan David Porras Santana