25 nov. 2015

VENEZUELA , ES UNA MUJER

                                                    
Quisiera ver una vez más en tu rostro reflejadas las aguas ferrosas del Guainía. Ser el espectador de la transformación que sufre tu alma cuando la curiara penetra aguas arriba hacia las cabeceras y la selva se hace tan densa , tan inextricable que sólo tu ojo experto puede distinguir los diminutos monos araña y me los señalas con la euforia de saber que estas latitudes siguen impolutas , son inmaculadas .

En la medida que avanzamos te despojas de capas de piel que impiden entrar en contacto con la reina natura, pareces una serpiente que  muda porque crece, así  se agiganta tu sensible espíritu.
Lo inexplicable se hace accesible a nuestras mentes que se han deslastrados de juicios y prejuicios sobre la naturaleza, esencia, origen, destino de este extraño fenómeno dónde las aguas en vez de descender hacia el gran Amazonas, intempestivamente cruzan hacia el norte para junto los ríos llaneros hacer el gran Orinoco. Aguas azabaches hacen el amor con agua de arena .

Dejamos la curiara y comenzamos el ascenso hacia las cabeceras de nuestro gran río que divide a mi patria en dos mitades tan distintas.

 Al sur, las tierras más antiguas del planeta, con sus testigos vivientes los Tepuyes, El Mundo Perdido de Sir Arthur  Conan Doyle , si bien es cierto los dinosaurios ya extintos , no los hallarás , encontrarás una fauna y vegetación que por efectos del endemismo es única en el planeta .

Al norte la otra mitad te llevara desde el mar de tierra , la llanura infinita que en sus morichales te sorprenderá con garceros blancos y rubí  hasta superar los 5.000 metros de altitud de las nieves perennes andinas para luego lanzarte a la costa más extensa en el mar caribe con playas , arrecifes , bahías y caletas casi vírgenes repleta de vida marina , relicto del último espacio vivo de este mar interior .

 Siento nostalgia del asombro de Barba Negra, recalando en el arco de las Antillas menores, asombrado de su exuberancia al punto que el pirata solía decir: todo nuestro botín robado de alhajas, joyas , perlas palidece frente al verde esmeralda más profundo de le Sofriere . Hoy lo he constatado que poco queda de aquello, la única y entera  Tierra de Gracias del Caribe es Venezuela.

 Al entrar por caño Grande del Delta del Orinoco, no sólo, no sabes si estás en el mar o en el río, los verdes se suceden en policromías que muestran las guacamayas tricolores y sus colores primarios, aquel tucán con 7 colores en el pico. La luz blanca que se descompone como en un prisma, en cada espacio. Venezuela Tierra de Gracia, cada metro cuadrado es el secreto mejor guardado para la humanidad.

No puede ser que nuestros hermanos del mundo se pierdan el  gran milagro por temor a venir aquí por que pueden ser víctimas de ser asaltados o asesinados o por desconocimiento – falta de promoción –

Nos conocen por el Miss Universo , si es verdad tenemos mujeres bellas , pero es tan íntimo mi país que tal vez la más bella esté en un pueblito olvidado del llano sentada en una ventana balaustrada con un largo cabello lacio tan negros como sus ojos , a esa mujer una tarde me voltee y la vi,  es  mi mujer .


Juan David Porras Santana