2 nov. 2015

LA GARGANTA LUPINA



Obscuro creía ser, no veía la luz desde mis adentros
Entramados huesos, maraña de entrañas, vanos ciegos
La vida desde afuera es tan naturalmente continua
El horror de caminar a tientas, discurrir a cantaros
en esta inextricable caverna de la vida introyecta

La gran humanidad, cuelga  como un helecho
la sostiene la ciencia más exacta y el espectáculo fútil
bajé del escenario ¡ Dios que avanzada la del espíritu!
Góngora lo gritaba con algoritmos  de verso y canto

Versos que encadenaban lo colosal de lo humano
Sí de ese que se devoraba sus entrañas para hacer poética
y con ella construir humanidad, no la transitoria civilización
es esta espesura en las alturas de dónde dimana el alma
tan pura , que sola no la puedes digerir
te intoxicas por sus prístina esencia  elemental

Los sentidos engañan, están diseñados para el mundo exterior
Escucho un si bemol menor, que viene de la floresta  
Coloso , si bemol menor es ideal para el constructo  de mi vida
en esa tonalidad discurro, me lo cuenta un nocturno de Chopin

Juan David Porras Santana