19 jun. 2015

POR QUÉ NOS CONVERTIREMOS EN VIRTUALES 1


                                   
Todos los mamíferos de este planeta desarrollan instintivamente un lógico equilibrio con el hábitat natural que les rodea. Pero los humanos no lo hacen. Se trasladan a una zona y se multiplican, y siguen multiplicándose hasta que todos los recursos naturales se agotan. Así que el único modo de sobrevivir es extendiéndose hasta otra zona. Existe otro organismo en este planeta que sigue el mismo patrón. ¿Sabe cuál es? Un virus. Los humanos son una enfermedad, son el cáncer de este planeta, son una plaga. Y nosotros somos la única cura.” - Agente Smith en Matrix

La capacidad máxima de carga del planeta tierra  para albergar humanos es de 20.000 millones, la más optimista y la más consensuada 10.000 millones,  por lo tanto estamos muy cerca de alcanzar esta última cifra –en este momento superamos los 7.250 millones de habitantes-
Sigue creciendo la población de manera desmesurada en los países más pobres. Lo que agrava más el problema.

Me confieso positivista. Cuando era  estudiante me mostraron apodícticamente dos supuestas verdades: Una, que Malthus tenía razón, la población crece geométricamente y los recursos aritméticamente. La otra el precio del petróleo – estábamos en plena crisis del medio oriente- nunca volvería a alcanzar las cifras record de esos tiempos. Ambas han sido derrotadas fehacientemente.

Hoy, sino fuera por razones de interés político y económico de las grandes transnacionales. Habría alimentos para cada uno de los humanos sobre la tierra. Sólo con lo que botamos y desperdiciamos podríamos dar de comer a  1.000 millones de personas.

Malthus nunca imaginó el poder creativo del ser humano, 100 años después de su muerte. 
La revolución industrial, tecnológica y científica  abren posibilidades casi ilimitadas al mundo para su sobrevivencia.

El factor determinante, la energía y ella sobra, solo que no está en las cantidades  suficientes de manera disponible. Energía potencial como el aire que respiramos. El aire y el agua nos parecían inagotables. No lo son, porque como decía el Sr Smith en la película visionaria  Matrix : Todos los mamíferos de este planeta desarrollan instintivamente un lógico equilibrio con el hábitat natural que les rodea. Pero los humanos no lo hacen. Ese es nuestro talón de Aquiles. Ahora bien frente a la magnitud del problema, se presenta una respuesta que todavía no estamos en capacidad de cuantificar, la revolución de los verdes.  Y como todos los esfuerzos para la supervivencia de la especie más allá de lo aparentemente posible, triunfará.

Me llena de dolor. Pensar que todo esto está ocurriendo en el mundo y mi país , el más rico del planeta por metro cuadrado , cuando explote su Magna reserva de crudos pesados y extrapesados para apalancar un desarrollo  equilibrado , no como hasta ahora monoproductor y rentista , será demasiado tarde , ya que  desde las las fuentes alternas renovables  hasta el lodo de alcantarilla sustituirán su uso , quedando en  el subsuelo una energía potencial de alto costo y fuertemente contaminante  para competir con las económicas ,rentables y no contaminantes fuentes del futuro .

El caso venezolano es tan patético que todo está en potencia. No hay disposición y voluntad para hacerlo realidad.  Este ejemplo lastimero y tétrico expone ante el mundo, la desidia, ignorancia y latrocinio con que actúan  nuestros gobernantes. Tenemos la mayor riqueza pesquera del Caribe. Nuestra mortalidad infantil es alta pero sobre todo las malformaciones en el crecimiento por la falta de proteínas, y saben cuál es la paradoja  que las sardinas- alimento rico en proteínas – se mueren de viejas porque nadie las pesca

Juan David Porras Santana