8 jun. 2015

MI PROPIO YO




Hay otro linaje de escépticos muchos más terribles,
si cabe, que los que creen que todo es materia;
todavía queda el caso de aquel escéptico
para quien todo se reduce a su propio yo.
Gilbert Keith Chesterton


Llegué al fin a mi origen
Decrépito, discrepo del olvido
Tanto recorrer en vano
Me asaltan los remordimientos
Quedo presa del terror arácnido

Me exigiste pragmatismo
no dude en demostrártelo
Largas sesiones de hedonismo
te hicieron desgastar las pasarelas
Éramos yoes  al alimón perfecto

Quimera del despótico
Andar en lo entrañable
Mascarón de proa saludable
Ignorancia la de los espejos

Cruces a las orillas del camino
Derrotero del navío que surca
mares de sombra y hastío
Para que entiendas
que mi propio yo
Eres tú, tejiendo de mis ínfulas
Te quiero , te quiero
entreñablemente, te quiero

Juan David Porras Santana