29 oct. 2014

LUCIÉRNAGAS




En Cabo Negro, la mar siente la hendija ciega
del poderoso granito  y la luz oscilante de su faro

Navego en la oscuridad de sus aguas procelosas
Inquieto  de que ni vasta experiencia me haga fallar

La proa hiende la gruesa mar
La estela la aplaca para que parezca un lago

La luminiscencia muestra  la vida oculta de la mar
Invita  a penetrar hondo, como lo hace la mujer

El gigantesco tiburón ballena se traga la luminiscencia
para sobrevivir con tanta clase y dignidad, me siento impuro

A estribor el Cabo Negro me deja pasar
Me hace sentir como Jasón volviendo a casa

Amada te diviso en la playa esperándome
de pronto sé porque amo a esta mar

Juan David Porras Santana