10 jun. 2015

EL GRANITO Y LA MAGNOLIA HECHIZADA





En los ríos, el agua que tocas
es la última que ha pasa
y la primera que viene. Eso mismo sucede
con el tiempo presente
La vida bien aprovechada es larga.
Leonardo Da Vinci


Pensé que soportar
era la clave de la existencia
Por eso llevé mi fardo
con la convicción del reo
de que 20 años pasan
Eran tales mis espasmódicos
momentos de gloria
que precipité mi historia

Heme aquí agotado
Sin haber siquiera
probado de tus labios
me regalaron tantos besos
que como un niño
consentido , abrumado de tanto
los dejé olvidados , arrumados
Se me confunden las odaliscas
de una danza petrificada
Rostros , gestos de inmundas
carnes cosificadas, fantasías
mediocres de galanterías olvidadas

Letargo indemne sacrílego
e imperdonable  mueca
Lo dejo pasar y ni siquiera
me doy cuenta , señales vitales
que ácidamente encienden y apagan
Mientras aquel olvidado santuario
dónde reposan mis restos
es la gloria a lo sempiterno
a la Roma y su acueducto
que mana en las fuentes
el agua más fresca , más sana

Suficiente para mantener
la mente nítidamente clara
¡Ahhh  al fin las campanas!
con el pecho abierto de San Patricio
mis dudas se hacen sanas
Lo malsano fue exorcizado
aquella madrugada en que mi corazón
compasadamente miraba como la belleza
es un asunto de promiscuidad natural
entre el granito y la magnolia hechizada


Juan David Porras Santana