20 jul. 2013

LOS PIES DE CRISTO



 
Un secreto bien escondido
Por ser considerado fetichista
Que ahora se hace público y manifiesto:
Su majestad, el pie femenino
Talismán que los griegos esculpieron
Desde el mármol hasta la médula

Los hombres reconocemos
Tanto en la desnudez como en el pie calzado
Claves que hemos fatigado
Con una dialéctica simbólica de libertad
Mientras el calzado nos insinúa,
El pie descalzo, libera nuestro sádico placer

Siendo un niño nunca olvidaré el crucifijo colgado,
Y los clavados pies de Cristo
Ni tampoco como me colaba
Por debajo de las piernas de mis tías que cosían y cosían
Descubrí el nuevo mundo:
La suavidad de sus pies, su olor, mi primera erección
 
Sí lo material es la culpa y la nada su perdón,
Dios confieso que he pecado

Pero dime , o tu creador, acaso la nada es mi castigo,
Si soy tu semejante 

Dios, tu hijo amó los pies de María  Magdalena,
Los lavó con placer, con amor
¿El pecó?,
Será por eso que cuando veo sus pies sangrantes,
También soy yo.

                                  Juan David Porras Santana