26 dic. 2015

¿POR QUÉ NO COMENZAMOS CREYENDO EN NOSOTROS?





El infierno y el paraíso me parecen desproporcionados.
Los actos de los hombres no merecen tanto.
Jorge Luis Borges


Desesperados buscamos en los nuevos cultos
Dios, Alá, Yahvé están tan distantes no nos escuchan
Como hemos idos perdiendo amor propio
porque dejamos de creer en nosotros y creemos en el otro
Cualquiera que se acerca y te habla bonito es un ídolo
Lo peor es que en el fondo sabes que es un desecho
¡ pero no soportas envejecer solo ¡ Admítelo y redímete!

Estamos tan asustados
que somos carne fresca de los hipnotistas
engalanamos a los encantadores de serpientes
ya no creemos en nosotros mismos , que disminuidos
No te olvides que estás hecho de tiempo. Tu materia
Y estos son tiempos de velocidad de la luz que te anulan
Volverá a soplar la brisa fresca en las praderas
Sólo si tú te lo permites,  sal del estupor de los excesos
Vuelve tu cabaña allá en la montaña a tu pequeño reino
No te agobies de información es lo contrario a conocimiento
Palpa , respira hondo, exhala fuerte , camina enhiesto
Relájate nadie te persigue, sino tú mismo,
Las fieras , las víboras , los asechos siguen su camino
El tuyo no conduce ni al paraíso ni al infierno
Sino a la máxima aspiración del ser, existir conociendo
aprendiendo , errando , dando , recibiendo , así
el caudaloso río desbordado regresará las aguas a su cauce
dónde tu corazón fluye aguas abajo hacia el delta redentor

Juan David Porras Santana