19 dic. 2015

LA NOCHE DESBOCADA NOS ENCUENTRA



Mi camino se curva para llegar a ti
Desestimando las tentaciones seguí
Ofrendé las palomas esquivas de mi ser
a las águilas que en picada  las aniquilaron

Solo poseso de mi intuitiva justicia
Era un Dios que ya había juzgado
a cada rebaño de arquetipos
que segregados poblaron olvidadas tierras

En fila india desfilaban pieles rojas
Los grupos de amarillos jugaban y fumaban
Los cuellos rojos odiaban y se regodeaban
En el conuco el negro sabía que a suerte allí estaba

Fuste hierático amarre de mis bestias fieras
Las desataré para que vayan tras los rebaños
Devastación en la verde pradera, sangre derramada
Hoguera crepitante la noche desbocada nos encuentra

Juan David Porras Santana