9 dic. 2015

CUAN LEJOS HEMOS IDO



Oye, si,  es contigo ¿por cuánto susto bruto te has paralizado frente a la aurora? Tengo tanto tiempo tratando de escoger la palabra consoladora, acaso ese no es nuestro lado claro, humanamente solidario. Una bandada de azulejos asombrosamente me recuerda que convivimos con una belleza difícil de superar, la de la naturaleza, y aun así lo hemos logrado, Sonata Claro de Luna de Beethoven  El mestizaje que eleva mis endorfinas al confín de las Hespérides. Sin necesidad de cumplir las tareas hercúleas, simplemente con salir a la calle a caminar.
Exquisitas manifestaciones del alma humana, coexistente con las más atroces.  Siempre imponiéndose lo constructivo, sobre la hecatombe, El sol rojo entre las palmeras delirantes de las islas Salomón frente al apocalipsis. El  cálido y tierno abrazo de la humanidad en completa oposición a los pederastas, sociópatas, avaros de aquella callejuela tenebrosamente sórdida y por lo mismo perecedera.
El rubor que se hace incendio en tus mejillas, cuando un beso esperado estalla como una rosa encendida. El planeta consternado por apenas 2°C menos de temperatura y la confianza en que los positivista hace tiempo que derrotaron al determinismo radical.
La pobreza más cruenta que sensibiliza el corazón y acera los caracteres, hace que hoy, los encantadores de serpientes, mercaderes del hambre y la miseria queden al descubierto.
Vienen grandes cambios, por supuesto en su transición convulsos, traumáticos  pero sobre todo confusos, creeremos en muchos momentos que se está perdiendo la batalla de la democracia de la igualdad de los derechos civiles, véanlos como lo que son: ajustes necesarios para la victoria social más importante de la historia : la primera era global de la democratización de las oportunidades y de la solidaridad más humana .  Un sueño, tal  vez, desde el albor de la consciencia.

Juan David Porras Santana