1 mar. 2014

INOCENCIA OTRORA MI COLOSO PERVERSIÓN MI BÚSQUEDA INCESANTE







En el infierno no hay animales,
nada los condena a arder allí indefinidamente
Al menos de ésta tortura los salva su inocencia

                        El Añalejo




    El asombro de mis tías era mi inocente melancolía
    Sigue fluyendo en mi sangre
    las procesiones de la Semana Mayor
    Aquella iglesia de inmensos santos que con púrpura
    incentivaban mi desmedida imaginación



    Poseído por Asmodeo
    tempranamente deseé a la mujer
    Pero con tanta inocencia
    que no distinguía el bien del mal
    Era todavía un beatillo
    cuando fuí violado por una ondina
    Huí pero al día siguiente
    el violador fuí yo, mi inocencia
    dejó paso a una furia de titanes
    mi yo decía, perdóname Dios
    y mi ser, me das miedo Lucifer



    Cuánta inocencia en un niño adolescente
    que tenía que por vez primera decidir
    entre el placer y la moral
    decidí como la mayoría por la doble moral
    lo obscuro conmigo, la luz para mis próximos y ajenos



    Cuántos caminos andados, unos desenfrenados
    otros como Salvatore en El Nombre de la Rosa
    De allí que me uniera un milenio después de su extinción
    a las cruzadas de la Rosa y el Dragón
    porque así soy, un poeta de la Rosa
    y una espada insaciable, ambos en la búsqueda
    del eterno femenino y la gran ramera de Babel



    Los únicos seres que me conocen son las mujeres
    Que con el don de los buenos psiquiatras
    pueden paladear la esquizofrenia
    a las primeras de cambio con el paciente
    Ellas saben que en la parte emergida
    del iceberg una rosa las espera
    sumergido y letal un gigante inocente las pervertirá


    Si  aun así ,conmigo decides andar
    sumerge antes tu cabeza
    y verás que debajo
   de la rosa que te ofrezco
   sus espinas no dejan de crecer

     Juan David Porras Santana