23 mar. 2014

DIALÉCTICA POÉTICA DE MAYTE GGLEZ (1)





Pareciera que viene y me acelera el corazón,
sólo para probarme que puede...
 Mayte GGlez

                             SACRO TEMPLO DE  MIS SENTIDOS

Mayte: mi carne es tan cruel que a pesar de que mi amor por él,  el cual sólo existe en mí, ella me traiciona y se lo demuestra a él

Poeta: la incontinencia sexual es una daga de doble filo. Te hace florecer como la primavera y te marchita como el otoño más lánguido

Mayte: pero no es mi razón la que actúa, son mis débiles sentidos los que van por él

Poeta: él no es tan inteligente como tú ¿cómo su razón puede más que la tuya?, ¿acaso no será que sentidos y razón también gobiernan el corazón?

Mayte: sí, es que sus sentimientos son pura razón y sabe que mi debilidad es saberme amada, poseída. Para él   soy un trofeo de caza, puro ego, para mi él es mi razón de ser

Poeta :  ¿tú razón de ser?, eso es un espejismo , la soledad nos hace ver reflejados en los otros para que el firmamento recoja la vana frase: no estoy sola , no habrá respuesta , el universo sabe que estas sola  y eres su epicentro; convéncete de ello  somos almas solitarias que nos guarecemos temporalmente , el uno en el otro, los guardamos en nuestras memorias racionales , sensitivas y emocionales por eso sentimos que siempre estamos acompañados o nos reencontramos y nos reconocemos

Mayte: es triste lo que dices poeta, no será que me estás utilizando para describirte y esconderte en aquello de mal de muchos consuelo de tontos. Y eso eres , un tonto , un solitario , un miedoso que necesita adeptos para tu causa perdida .

Poeta: desde mi uso de razón, quizás antes por iluminación, visualicé lo soledad como condición total para ser. En el largo camino muchas veces – enamorado- pensé que estaba equivocado, que la vida sin el otro, era un sinsentido. No fueron los amores fallidos, los fracasos, los que me hicieron volver al camino, fuiste tú que me enseñaste que mi destino era ser amado solamente acercándose, acariciando a mi espíritu. Y mi pregunta para ti, Mayte, ¿si soy tan carnal, sexual , apasionado , me condenas a la castidad porque parezco hecho de espíritu?

Mayte: tú te pareces al condenado que despierta mis sentido. Eso es lo que anhelas que cada mujer vea en ti lo que no eres pero porque lo que eres te aleja de lo otro que también eres, un animal que depreda para alimentar su vanidad.

Poeta: agradecido Mayte.


Mayte; quise abrevar en ti, y me doy cuenta de aun cuando tienes un don, eres un hombre que por encima de su alma se guía por la brújula del cuerpo ¿será a que así son ustedes y no queremos aceptarlo?  

Juan David Porras Santana