22 mar. 2014

DE LA ROCA ABRUPTA A LAS SERENAS PLAYAS





Al cabo de los años he observado que la belleza,
como la felicidad, es frecuente.
No pasa un día en que no estemos,
un instante, en el paraíso.

Jorge Luis Borges


Multitudes se agolpan,
me apremian, son los sucesos
que plenos de belleza y atrocidad
quieren figurar en la infinita lista

Taladran mi cabeza una y otra vez
Dios nunca se equivoca
venimos del paraíso
realmente nunca salimos de él,
lo definimos por absoluto
Allí estuvo el error,
no puede haber belleza sin deformidad
Y cuanta belleza hay
en el Jorobado de Notre Dame

Hay tanta belleza en lo indecible
como en la Virgen de las Rocas
En la mordida certera y limpia
Del jaguar sobre la yugular
En la temible velocidad y toxicidad
de la territorial mamba negra 
En la mente psicótica de un asesino en serie
En los ojos de abismo sin fin de Mayte GGlez

El espíritu no busca belleza
sino el ser en sí de las cosas
La armonía no es una ciencia,
tampoco es estética
Sino la aceptación tal como son los elementos
y su red de arteras complicidades


Lejos, allá en los Cabos una extraña mujer
Teje con minuciosa codicia una estética
Que la aleje de su despiadada belleza
Ya lo consiguió mirando las rompientes de las olas
Que nunca cansan a la costa abrupta
con  perseverancia  y la tolerancia de la roca
harán de ellas, costa y mujer, serenas  playas

Juan David Porras Santana