21 feb. 2014

ÁMAME POR LO QUE SOY







¿Deseas que te amen? No pierdas, pues,
El rumbo de tu corazón.
Sólo aquello que eres has de ser
Y aquello que no eres, no.
     Edgar Allan Poe

Como un histrión por ti
cambiaba hasta mi esencia.
Y sentía como te agradaba mi flamante yo
Protoplasmático me acomodaba
a las exigencias tuyas mi amada.
Patético fui cavando mi tumba y en cada actuación
vaciaba en ella una pala de terrones de tierra.
Hasta que pasaron 40 años
y una trotaconventos exhumo mi alma intacta.

Que fácil reconstruir el cuerpo a partir del alma
Y como lo hice con las manos directas de mí ser
Y no con las del mezquino y sibilino Yo,
era el vivo retrato de un hombre,
forjado en las entrañas de la tierra
hijo del Diosa Gea de la tierra
y de Afrodita Diosa de la lujuria

Había alcanzado la verdadera hombría
que tanto me había costado
Ya no era una ameba que se acomodaba
Era compacto, sabía lo que quería
Y lo que más quería era ser aceptado tal como soy,
mi amor, inocente zorro de dos pezuñas, lubrico
soñador y terrenalmente humano.

Juan David Porras Santana