28 abr. 2015



   UN ORGASMO POR EL AMOR DE DIOS


"El ser humano es una criatura peculiar, poseedor de talentos que lo hacen único en la creación, a grado tal que no es una figura más en la naturaleza, sino su configurador."
J. BRONOWSKI


En el relato de ayer, “El Arte de  “Coronar”. Se planteaba sottovoce, dos grandes problemas que desde principios de la humanidad hasta  las parejas actuales nos distancia y aqueja: la comunicación y el placer sexual – particularmente el orgasmo femenino- .

Asombrosamente estos conflictos no han sido resueltos porque ambos temas son considerados tabúes. No imaginamos el avance que significaría para la sociedad, llegar a un consenso sobre la relación de pareja en cuanto a la comunicación sexual.

El 75% de las mujeres no alcanza un orgasmo mediante el coito y el 40 % de los hombres son eyaculadores precoces. Solamente estas dos cifras son suficientes para entender la magnitud del problema en cuestión.
El orgasmo más frecuente en la mujer es mediante la estimulación clitoriana- área altamente erógena- pero lo preocupante es que generalmente lo alcanzan ellas mediante la manipulación manual – masturbación- y no por la acción directa de sus parejas
 A las claras – sin yemas- no solo tenemos un problema psíquico –fisiológico , sino una ruptura comunicacional de placer macho – hembra .
El sexo oral generalmente es satisfactorio para los hombres, no ocurre lo mismo con la mujer que por su más compleja conformación, integra los elementos emocionales al acto sexual.

En el primeros años de mi reencuentro con el Juan David escritor y sensible a la feminidad, tuve esta experiencia en el IESA, donde cursaba un programa avanzado de gerencia llamado PAG.  Y esto me ocurrió.

Luego de la primera sesión de la clase de MERCADEO, me senté a cenar en una de esas mesas donde lo que abunda es la inteligencia y mucho sentido  del humor. Pronto se puso de manifiesto esta condición, cuando uno de los comPAGñeros, dijo: interesante la clase pero no se respondió la gran pregunta: ¿el mercadeo descubre o crea?, epa!  -le dije-  pero si la profesora fijó posición. Ella sentenció:   “si pudiésemos crear seríamos DIOS”, lo cual avivó aún  más la ya encendida mesa dialéctica.

Traje a colación el tema del sexo como una de las grandes creaciones del ser humano, para lo cual me referí a la reciente invención del orgasmo femenino, tal vez hará unos 35.000 años. Todos se murieron de la risa y me ripostaron: -Juan David, el orgasmo es connatural a la biología de la hembra humana. Les dije: -pues no, todo lo contrario: la hembra de los animales sufre en el acto sexual y la de nuestra especie no escapa de ello, a lo cual Mario inmediatamente dijo: “eso será en el mundo animal pero ya trascendimos esa condición, somos animales racionales, sentimentales. Mis féminas compañeras pensarían que quizá yo no era muy experimentado o capacitado para hacer sentir orgasmos, y en una lectura pícara de su pensamiento, sugerí: que aun hoy día muchas o la gran mayoría de las mujeres no saben lo que es eso.

En la satisfacción de nuestras necesidades primarias biológicas somos puro animal: sexo  -y hasta la Iglesia sólo lo justifica para la procreación-, alimentación, defecación y, en ese orden, el hombre creó y convirtió la necesidad en deseo y placer; la alimentación como medio de subsistencia se adornó con manteles de encaje de Brujas y se creó la poceta de porcelana y la lectura para defecar civilizadamente.

El aprendizaje de las formas de obtención del alimento y el desarrollo de tecnologías cada vez menos elementales para utilizar los recursos disponibles, diferenciaron al hombre primitivo de sus congéneres más silvestres tanto genéticamente como en lo que se refiere a los efectos de su acción sobre el ambiente.   Con el afán creador, el hombre se ha desprendido del estigma de mamífero racional, y ya no se encuentra condenado a morir entre barrotes comiendo bananos como su pariente el mono que no ha creado absolutamente nada, sino que ha sido objeto de la creación del hombre que lo ha amaestrado y domesticado.
Alain de Benoist, insiste en su estudio antropológico sobre la sexualidad masculina y femenina que existen   indicios que hacen pensar que lo "cultural" es, en realidad, una prolongación de lo "biológico", y que acentúan progresivamente las predisposiciones ya inscritas en la historia de la especie, según unas leyes de la evolución que son, ante todo, leyes de diferenciación creciente.
Jeffrey Gray y Anthony Buffery pretenden que la superioridad de la mujer en el dominio verbal resulta de una adaptación filogenética vinculada a la necesidad de enseñar a hablar a los niños (en los hombres, igualmente, la superioridad en la aptitud espacial estaría ligada a su dedicación exclusiva a la caza). Otros autores, como Lionel Tiger, Edward O. Wildon, Desmond Morris y Robert Ardrey, consideran genéticamente determinantes los rasgos más específicamente masculinos tales como el sentido de la orientación, la tendencia a reunirse con individuos del mismo sexo, un modo de pensamiento más "diversificado", etc.
Le pregunté a una de las compañeras de estudio ¿tú has pensado alguna vez porque eres tan femenina?
Eres una de las expresiones vivas del poder del instinto más elocuentes que he conocido. Escogiste a un hombre con superioridad en la aptitud espacial, tanto así, que ejerciste tu primer rol de madre con él, al enseñarlo con el poder de tu adaptación filogenética. Lo preparaste para el oficio y luego el amplío su área  de influencia, lo que te garantizo el poder tener un hijo en condiciones de dedicación casi exclusiva, al cual le has dado la protección para la cual estas mandada a hacer desde los genes hasta el último resquicio de tu espíritu objetivo.
¿Juan pero estas sacando conclusiones de una memoria genética que ha sido  sustituida por una realidad cultural avasallante donde mucho de los instintos sexuales de respuesta inequívoca, como el celo han desaparecido de nosotras las mujeres para dejar paso a una inútil regla que nos maltrata y más bien los aleja ?
 ¿Estaremos en presencia de una desaparición del instinto de procreación como respuesta instintiva. Las mujeres tienen celo y los hombres responden al estro  o ha sido olvidado y sustituido por una planificación estratégica del goce y la procreación?
Dejemos que nos respondan objetivamente dos investigadora que saben mucho  de eso: Laura Caldiz y Diana Resnicoff.. Desde ya te digo que se reduce a la teoría del costo, y del mínimo esfuerzo de la naturaleza, aderezada de cultura y sentimientos.
El estro o celo es un mandato imperativo de reproducción, es una programación biológica e ineludible. Cualquiera que haya convivido con un animal doméstico ha visto qué es un celo. La hembra entra en celo y su olor llama a todos los perros del barrio. Otros animales recorren literalmente kilómetros y kilómetros para encontrarse y acoplarse. A veces es el único momento en que machos y hembras se juntan para algo y puede que todo dure un instante y no se vean nunca más (como es el caso de los hámsteres). El macho fecunda e inmediatamente desaparece.
Los machos son los que tienen las células sexuales más chicas y más móviles y las hembras las más grandes y cargadas de nutrientes. La otra diferencia es en la cantidad. Los hombres producen millones de esperma que se renuevan constantemente con un promedio de doce millones de espermatozoides por hora mientras que las mujeres producen una cantidad fija y no renovable de cuatrocientos óvulos para toda su vida. Para la naturaleza los óvulos son caros, el esperma es barato. Esto determina que los costos del apareamiento sean diferentes y por lo tanto las estrategias reproductivas también lo son.
Los machos tienen la orden de desparramar. Las hembras tienen la orden de cuidar. Cuanto más hembras un macho impregne, más hijos podrá tener, mayor su éxito reproductivo. En cambio la hembra puede tener un número limitado de hijos con gran inversión de tiempo y comprometiendo su propio cuerpo. Lo llevará adentro, lo gestará y lo alimentará, si es como nosotras mamífera. Por lo tanto para ser exitosa, para poder reproducirse y criar a sus hijos tendrá que elegir muy bien con quien lo hace.”
Resulta  de lo anteriormente dicho por las investigadoras que de aquella animalidad algo queda y ese algo ha sido trastocado por la cultura y los sentimientos, dónde el machismo dominante  y el amor “ ciego” hacen que la mujer quien tiene por la supremacía de su condición de dadora de vida y sobre todo de garantía de la supervivencia, la capacidad para escoger entre las opciones masculinas que le presenta la vida, aquella que asegure una procreación más apta para imponerse en un mundo cada vez más difícil y hostil .
La gran pregunta ¿lo están haciendo? Honestamente pienso que no de una manera total, como lo haría una leona en la escogencia de su macho para la procreación, los mejores genes estarán en al macho que sobrevive a contiendas y se adapta al entorno, eso es la evolución en pleno desarrollo.
La mujer de hoy que piensa en la chequera , si la analizamos moralmente sería objeto de reproches sociales , pero tal vez vista del ángulo de sus condición de madre en potencia- si es el caso- tal vez está utilizando la cabeza para garantizarse y garantizarle a la prole un futuro más seguro.
La que sentimentalmente o por qué no sexualmente se enamora de un malandro pudiese estar actuando en sentido contrario, ya que ella y los hijos de su pareja tienen altas probabilidades de un futuro incierto y plagado de penurias.
No es esto acaso entre otras importantes causa lo que impide el surgimiento de un ser humano más predispuesto a surgir desde las miasmas de la pobreza tanto material, intelectual como espiritual .
Obviamente que los dos ejemplos, traídos  extremis, no son lo que esperamos para la humanidad. Pero debemos reconocer que nos estremecen y que la respuesta está en la verdad del término medio. Las parejas al casarse, no sólo  deben tener la cabeza fría para evaluar a su par, sino , también a su familia , a su conducta , con ello no me refiero a que sean ricos , acomodados , educados, sino lo que siempre he propugnado , gente decente.
Mi Padre  vivió en carne propia esa experiencia, un primo suyo lo aconsejo que antes de casarse con una novia muy bonita fueran a visitar a la familia. Así lo hicieron era una familia más o menos acomodada pero más locos que una tara chiquita. Uno de los tíos se desayunaba en el retrete oyendo guaracha en la radio. Dos hermanos gemelos evacuaban en pocetas contiguas, leyéndose y comentando la prensa de hacía 10 años atrás. Dios
Cuando se enamoró de mi mamá, de origen muy humilde – eso si con cara de princesa- quedo fascinado de la recepción que le dio mi abuela inocencia, y mis dos tías, le brindaron un guarapo de papalón y como pudieron en aquella pobreza, le ofrecieron unos canapé. Mi mamá no salió porque le daba pena. Duraron 56 años de casados y 60 años de amores.
El resultado, estás tres perlas que son Mariela , Arturo y Juan David – este último tarado y rebelde sin causa que ya se ha ido enderezando – a punta de coñazos que también valen-
A todas estas Juan David, ¿dónde quedó el Orgasmo? Por allá atrás
Por si no lo sabían también hay orgasmos rectales, las que se atreven a probarlo, después no quien saber de más nada.





Juan David Porras Santana