18 abr. 2015

LA GENTE BUENA


                                               
Todo acto del ser humano hecha fundaciones en el territorio de su propiedad. En la medida que el individuo sube en la escala ontológica hasta alcanzar la cúspide, el homo sapiens su sentido de pertenencia se incrementa exponencialmente.

Posiblemente muchos pensarán que los 80 kilómetros cuadrados  que requiere el tigre de bengala son los más celosamente protegidos por este felino. No se comparan  al de otro gran tigre de presa, el corredor de acciones de Walt Street que cree tener en su puño a la aldea global.  Ni que decir de la codicia del que ama, es infinita. Por qué usé el verbo codiciar como equivalente de territorialidad Porque con el comienza la gran aventura del niño, cuando en un acto súbito toma consciencia de que quiere lo que el otro tiene .Por el solo hecho  de poseer , tenga utilidad o no para él .

Erich Fromm describe la avaricia como "un pozo sin fondo que agota a la persona en un esfuerzo interminable de satisfacer la necesidad sin alcanzar nunca la satisfacción."
Nuestro tigre de bengala ampliará sus 80 kilómetros cuadrados, sólo y cuando no sea suficiente para sobrevivir. Nuestro Mrs.Gekko de las finanzas jamás se podrá detener, siempre hay más en el abismo del deseo, sólo lo detendrá el FBI.

Digo en mi libro Químicamente Puro: no desear es pecar.  Refiriéndome a la castración que ejercen de los pecados capitales sobre el ascenso del hombre.

Las leyes religiosas son el FBI, de la sociedad para poner freno al deseo desmedido.
Sin ellas todo sería caos, primaría la ley del más fuerte. El más justo sería aquel que llegue más lejos y esa carrera de galgos  es contra la libre más veloz: Dios

Si hipotéticamente lo alcanzáramos, sería tierra de Dioses, no tardaría en inventarse un Olimpo – como ya se hizo en la mitología griega- dónde habría el más astutos , la más seductora , el señor de los mares en fin hasta llegar a Zeus pero como los demás tendría debilidades y no son otras que codiciar  , lo que no se es, lo que por antonomasia no puedes tener  , un humano, eso sí es codicia de verdad , quiero lo inferior a mí , lo por mi creado , un circulo sin fin que nos regresa al planteamiento del problema

¿Cuándo amo quiero más aquello que no es fácil de hallar, ni obtener?
Que placer el conquistar lo que se nos es negado. Una vez alcanzado poseído hasta el hastío. Vuelve la tierra a girar como una ruleta para que  sigamos codiciando
Dios pero estamos hablando ya de patologías. Tierra de psiquiatras, psicoanalistas
De los grandes enfermos de la historia, Aníbal, Calígula, Nerón,  Atila, Iván el terrible,  Mao Tse Tung,  Stalin, Hitler……. Todos ellos en su momento acompañados de adoradores porque encarnaban desde a Dios como  el asombroso caso de Hirohito que sus súbditos se suicidaban por él, y que paso toda su vida en la gloria, sin castigo porque pudo deslumbrar al general MacArthur , y no tuvo que abdicar . Hasta Hitler un posible judío contrario fisonómicamente y genéticamente a lo que defendía la superioridad de la raza Aria

Centro y con todo su verdadero poder, estás contradicciones afianzan la naturaleza del ser humano que no es otra cosa que su avidez permanente que lo mantiene alerta, despierto para desear limitándose por tener consciencia de la autodestrucción y no del mal que infringe a los demás . Y el temor punitivo de la ley de Dios y de los hombres.

Amar no está en nuestro ADN, lo aprendemos por eso vino al mundo Cristo,  tenemos a un Gandhi, a un Mandela. Tienen que enseñarnos a amar, recordarlo permanentemente sino estamos perdidos

De pronto agazapada desde mi memoria aparece la imagen de la Madre Teresa de Calcuta la llamada Ángel de los Pobres y siempre mi intuición tuvo dudas sobre su amor  desinteresado hacia los pobres.

Es que lo esencial en esta lucha de codicia, no es el dinero, es el poder, alguien puede negar que después de recibir el Nobel de la Paz, la madre Teresa no era un poder en el mundo, todas las puertas de los codiciosos se le habrían porque la formula asesina es: suma aliados hazlos sentir más poderosos que tú y tendrás el reino de los cielos, que por supuesto está en la tierra.
 
Hoy las investigaciones ratifican mi golpe de intuición, El Ángel de los Pobres era uno de sus verdugos más implacables creadora de las Casas de la Muerte”, decía la madre: “el mundo gana con el sufrimiento de los pobres “ allí en esos auspicios no había higiene, analgésicos , mientras más sufrían decía , están más cerca de Dios . “ Hay algo más hermoso que ver a los pobres aceptar su suerte, sufren como la pasión de Cristo” . Ella fue atendida en los mejores hospitales y sus privaciones eran grandes Reality Show.

Hoy como nunca creo en esa categoría que le escuche al fenomenal Director y productor mexicano  Guillermo del Toro, la gente buena.

Le gente decente decía papá, maravillosas personas empáticas que sienten el dolor ajeno, y no hacen de eso un  acto mediático, y que siguen principios básicos como lo primero es no dañar de manera aprendida en el seno de sus hogares , allí es dónde está la clave para dar ese gigante paso en la humanidad , que los niños de este mundo nazcan y crezcan en familias de bien

Juan David Porras Santana