17 abr. 2014

EL TIEMPO VELOCISTA DEL ESPACIO


                                     
 A Jorge Luis Borges quien me obsequió el infinito como un número más

He cometido el peor pecado
que uno puede cometer.
No he sido feliz.
Jorge Luis Borges

La mortalidad está en la consciencia
En ella habita incómodamente quiere ser feliz
Cuando miró a los antílopes saltar
sintió  a su alter ego,  la inmortalidad

Ego sum el horror que crece
a la velocidad de la luz
¿Pero, y si no fuéramos
el efecto de una causa primigenia?
Sino la causa en sí misma

Le robaríamos a Dios la omnisciencia
El horror se potenciaría
por eso  se lo trasladamos a él
nuestro primer acto injusto pero salvador


Mientras él lo sabe todo ,
sufre de la petrificación del presente
Tú y yo recordamos el pasado
 y tentamos al futuro , perdónanos  Dios

Somos los raudos velocistas del espacio
Mientras más lo devoramos siempre hay más
En un universo  que nos permite el punto de origen
Y por qué no,  caminar al borde del abismo
Que no es el infinito pero lo sugiere
Y eso para mí es Carpe Diem

Juan David Porras Santana