22 mar. 2015

MI PRIMERA SOLEDAD, HIPÉRBOLE DE MI INCONSCIENCIA



“Estoy tan solo como este gato,
  y mucho más solo porque lo sé y el no”
              Julio Cortázar

Sr. Cortázar  y  yo tampoco, apenas tenía 5 años 

Mi cicatriz en la frente,   volé como Superman
Aterrice con mis cinco años en la cruenta realidad
El filo de una escalera y la mano de mi madre
que trataba que la sangre no se llevara mi ojo
Era un niño acompañado de su soledad
Que descendía con Marcelino a llevar pan y vino
a aquél hombre que en el sótano solo hablaba
de llevarnos al reino de su Padre  Celestial

Que miedo tan adentro conocer a los demás
Daba miedo escuchar ¡épa  Juan a dónde vas!
Duros coñazos en la ingle, sin respuestas
Y aquellos ojos crueles que buscaban humillar
Correr despavorido ante la algarabía del recreo
Ver a los niños más grandes que cerraban el baño
Adentro otros niños que sometidos los hacían oscuros
Luego en la salida, nadie los volvía a ver jamás

 Luego padre  en un extraño cambio de lenguaje
 me enseñó a nunca dejarme humillar , golpear
 Me relataba que aquel hombre de voz gruesa
 que escuchábamos en la radio
 de mucho ingenio y talento , “era marico de bola”
 Estudiaron juntos y los niños grandes lo cogían
 Eran pederastas menores de edad

Mis amadas tías, esas si me querían
Me consentían me bañaban en una batea
Cosían las capas de Superman y de mí
– el primer yo , un poeta no explica-
en todo los colores , trabajaban duro
para vivir , nunca se quejaban
Debajo de ellas conocí otro mundo
Las maquinas Singer de pedal
se movían gracias a sus pies descalzos
mis primeras erecciones y masturbaciones
Freud , en mi juventud  alivió la culpa
era la etapa Fálica, reino de Edipo y Electra
fiuuu  que susto no era un pederasta al revés

 Juan David Porras Santana