22 mar. 2015

MI MAYOR MIEDO



Trata a un hombre tal como es,
y seguirá siendo lo que es;
trátalo como puede y debe ser,
y se convertirá en lo
que puede y debe ser.

Goethe


Débil , enjuto , asustadizo
Le temía al mar
y a su incomodo estar
En un lago del norte de Italia
nos enseñó  la tía Nina
a los hermanos  a nadar
nunca quería salir del agua

Apenas apareció
delante de la gran curva
Mi padre nos  incitó: respiren yodo
Era el mar, el  que por hermoso  supremo
era indiferente , altivo , pero tan accesible
Me recibió , leve , cálido, agitado
y con esa fragancia que sugiere al infinito
Cautivo de él lo hice la mar
como  hacen los pescadores de mi Isla

Soy anfibio, de la tierra a la mar
A veces sin querer retornar
Otras en las polvoreras del desierto
Me guarecí en cavernas
Descendí al límite de mi fragilidad
Necesité de la ayuda de una moto
para ser un terrestre más,  
Subí paredes me lancé por barrancos
¡Ah! pero en la mar rompía su vertical
La horizontal me recordaba su curvatura
La mar su maravillosa forma de expresar
la ingravidez cuando grávida mi madre
me mantuvo en ese maravilloso estado

Dios conocí la aventura, la estupidez
Mi sangre era adrenalina, mis testículos
Testosterona  y a la inalcanzable mujer

Una noche empecé a correr perseguido
Por un demoniaco mastín, tenía 18 años
No sabía qué hacer , corría y corría
y como si jugara conmigo
jamás me alcanzaba para terminar
de una vez por todas con la agonía

Cuarenta años después dejamos de correr
Nos miramos a la distancia sé que es un maldito
Y  su amo sabe algo de mí que yo no sé
No recuerdo haber vendido mi alma
No recuerdo haber tenido poderes sobrenaturales
Comienzo  como ustedes a sospechar que ese mastín
Tiene a su amo que está muy adentro de Juan David

Juan David Porras Santana