28 jul. 2015

EL VERDE QUE DEVORA TODO


 A Clarice Panitz

Los canales se estrechaban
Eran líneas  que no se cruzan
Ella atraía a los amores al convexo
Tenía para ello un secreto natural

Armoniosas la grandes hojas
Dejan dormir a la anaconda verde
Más allá las uñas de danta
adormitan  a la temible yarará

Crisálidas surgentes, lianas
A ella siempre los colores verdes
le enseñaron a gritar para adentro
Amarillo, azul y rojo gritan por los aires

Ha visto a los Amondawa  que como ella
desdeñan el tiempo, no hay futuro
Solo el intenso y displicente instante
Ella no recuerda al último amante

Terciopelo de cuatro narices, mortal
Beso  en la curvatura del bambusal
Cortejo de garzas mulatas la cobijan
Es la Reina Natura, suprema del Manglar

Juan David Porras Santana