5 ago. 2015

EL AMOR TRANSFINITO




En ocasión del segundo aniversario de la excelente página vital , de la vida misma, Placeres al 100% de mi entrañable amiga Pato .
                                       
                                             A Adelina Arocha Urbina  y a las mujeres de mirada transfinita: todas  

Me han preguntado muchas veces cual es el significado del concepto de transfinitud , no se localiza en el DRAE , inclusive en  los diccionarios de filosofía . Es tal vez uno de los geniales aportes del más grande filosofo de lengua castellana, Juan David  García Bacca – por supuesto inferior a Juan F. Porras Rengel, ninguno como él, su más apreciado discípulo, a los dos les hubiese gustado la broma - 
Ante la insistencia acudió a mí la poesía  en auxilio y me permitió viendo la mirada de esta enigmática dama pergeñar mi interpretación de Transfinitud : al ver tu mirada que atraviesa el horizonte y no se pierde en lo infinito , entiendo y puedo comunicar lo transfinito .
Hasta hace poco me preguntaba: ¿quién hace poesía, la musa o el poeta? Hoy corroboro, una vez más que la verdadera poetiza eres tú, sin tu presencia o ausencia no habría nada que decir.
En un maravilloso ensayo sobre Poesía, imaginación y realidad, García Lorca discurre sobre la idea de que nada puede ser imaginable, si no existe en la realidad. Trae un ejemplo muy esclarecedor. Durante siglos- sobre todo los del dominio mágico religioso- se pensaba que las grandes cavernas de la tierra eran la obra de gigantes, que habían horadado la piedra hasta crear esos monumentos de la naturaleza, en muchos casos de kilómetros de profundidad. La ciencia moderna se encargó de demoler el mito, y de manera rigurosamente científica y hermosamente poética, nos explicaron que su creador era una simple gota de agua pertinaz que sobre la roca caliza esculpió lentamente- millones de años- las entrañas de la tierra. Y nos preguntamos: ¿Qué es más poético la obra de gigantes o la insistente  gota de agua? Obviamente la explicación científica se hace poesía.

Seguramente resistida por tu necesidad de tangibilidad de la realidad-  la vida, y la poesía no es distinta a ella, sólo pueden entrar al espíritu por los sentidos-le das preeminencia a la sangre, al sudor y  a las lágrimas (Churchill y la 2° guerra mundial), pero tu alma no deja lugar a dudas, estás hecha de eso y también de notas, verbo y sueños. Eres quiméricamente pura, y  sientes que tus endorfinas se liberan con el tacto del elegido, por eso también eres como el bruto libre que goza cuando quiere, cuando le provoca, o lo provocan. Creo que allí diferimos: tú crees que eres Eros y  piensas que yo soy Thanatos.  Qué tú vas hacia la vida y yo apresuro a la muerte

Sutilmente me dices: “te invito a que podamos seguir compartiendo, nunca dejar lo virtual sin sustituir tus besos, tus caricias, tu olor por una tecla. “Poesía en el más puro sentido lorquiano. Error, también en el más puro sentido lorquiano. ¿Quién te dijo que es posible tal sustitución? O que me la he planteado. Son inescindibles. Simplemente que nuestras necesidades integralmente vistas son como tus labios y los míos, uno, cuando se besan, pero puntualmente vistas, son asíncronas como tus labios y los míos cuando estamos dormidos.  Los tempos Adelina son diferentes, y en eso mi amor los dos somos distintos tipos de poetas muy tozudos: tú eres SWAT y yo soy de la poesía secreta.

Un abrazo y un beso trancados de amor: tacto, aliento y poesía    

Juan David Porras Santana