15 ago. 2015

ÁNIMA GRACIA DE TROYA



Al eterno femenino

El rumor del vivero anunciaba  el verde heleno
Intacto abrevé desde sus muslos hasta su fuente
Era la esencia del eterno femenino y su gran higo
Sus vellos rubios eran rastros erizados por placeres
en una gama de punzantes y penetrantes entresijos

Mis pupilas eran codicia refleja de lo que no se veía
Se paladeaba en ese extraño fermento del amor clandestino
Sacralización de amores celestinos que impúdicos relinchan
en la noche en que las yeguas desbocadas huyen en estampida

No quiero que mi palabra se haga verbo, la quiero queda
Inmóvil en su mausoleo, tridimensional y de acero
Porque nunca como hoy, me hice cosa, sustantivo
Estoy frente a la gran verdad, la dama cautiva de Troya
Heliotropos perfuman el áspero recinto dónde yacerá
por los siglos de los siglos y yo seré su rapsoda incorruptible

Juan David Porras Santana