1 oct. 2014

EL CALLEJÓN DE LA PASIÓN





Vamos a darnos indiscriminadamente
a todo lo que sugieren nuestras pasiones,
y siempre seremos felices...
La conciencia no es la voz de la naturaleza,
sino sólo la voz de los prejuicios.

Marqués De Sade



Anoche caminé en ti
En ella estuvimos soledad
Apenas sintió la mano sobre su cabello
Despertó, soñaba contigo y conmigo
Éramos taciturnos los tres
Mendigos del amor que no se da

Fuimos atrevidos buscamos en el callejón
Una luz pobre alumbró las siluetas
Eran parejas haciendo el amor de pie
Nos parecieron tan fúnebres
Que nos decidimos por el bullicio
de la taberna que ácida vendía el festín

Los mastines tomaron la calle
Eran los perros de Lucifer
Nos condujeron dónde su amo
Cortésmente nos invitó a una orgía
Hombres, mujeres, lebreles, transexuales
Coitaban en trance, la idea era nunca acabar

Cohibidos , comprendió el salto brusco
Con modales de siglo de la luces
Nos llevó a sus aposentos, habló
Me aburre terriblemente el trance
Quiero tener consciencia siempre
Es la única forma de retar al altísimo

Ayúdenme con su miedo
Con el edificaré mi Iglesia
Son los adobones que con sangre de buey
Elevaré hasta alcanzar al bien
Y decirle : no imaginas los prejuicios
Que allí entre los hombres adquirí
Libérame , integra al mal y al bien
Te lo pedimos Señor, óyenos Señor

Juan David Porras Santana