27 jul. 2014

EL ÁRBOL DEL CONOCIMIENTO DEL BIEN Y DEL MAL





Une las visiones dogmáticas
que usan políticamente al mal
Provocativa fruta roja
que nos hace humanos
Estamos obligados para existir
a morder ambos lados
Libres de culpa, cargados de ansias
agitamos las aguas
No hay nada más puro
que un corazón valiente
No hay nada más puro
que desear incontinentemente
La cobardía y la mesura
son estrategias de supervivientes

Sólo existimos cuando estamos,
no cuando somos, sofisma azul del cielo
Aquí y ahora
es la fruta mordida por los dos
El instante que nos hace
perseguidos pero también amantes
Vi tantas veces
a la Madre Teresa de Calcuta morder el mal
para hacer el bien, al final como todos
ambicionaba la derecha de Dios
En secreto nos da tanta compasión Luzbel
Y pecó solamente por ser él,
es irresistible como tú, amor
Y como tú un incomprendido
venido a menos
por la más necesaria y placentera
de las virtudes, la ambición
No recuerdo ningún momento
dónde no quisiera usurpar
tu tiempo , tu espacio
Para hacernos uno
y hacer denso al instante cierto

Todo lo queremos hacer carne,
mi espíritu anhela hacerse de tu cuerpo 
mi cuerpo siente cuando más allá de la carne
me entregas tu espíritu
fatigando tus carnes
sobrepasando tus límites
para dar y recibir placer
Extenuados, somos el cordero de Dios
que quita los pecados del mundo
las profundas y asidas raíces
del antiguo árbol del conocimiento
que está más allá del bien y del mal

Juan David Porras Santana