26 jun. 2014

LA CONDICIÓN




¿En qué se parecen las mujeres a las matemáticas?
 En que no cualquier idiota las entiende.
 Anónimo

Decidido a sentir lo que allí palpita
Ascendí
Cuanta diferencia
desde el momento embrionario
Dulcinea realmente que quijotesco soy
Camino entre el laberinto de mi laboratorio
Soy un alambicado ser, serpentines ad infinitum
Por eso reniegan de las razones y son intuiciones
Lo que dimana de la esencia de una mujer

El recinto un cuarto oscuro
Dónde revelan kilómetros de película
A la velocidad de la luz
Como he perdido mi tiempo decantando
La substancia  de lo primigenio
Cuando todo estaba revelado ya en ti

Tardía mi búsqueda, me agota
Permíteme por lo menos abrevar en ti
De manera directa el futuro
será la prognosis que acerca nuestros mundos
Cuanta insolencia para un ser que concibe
Que no busca sino la continuidad del ser
Y para la que he cavado una tumba en la nada
Creyendo que inocente en ella descansará

El huracán arrasó al archipiélago
El bosque tropical yace en el coral
El coral disperso por la marejada
Volverá a empezar, quiero estar allí
Sí, con ella  desde el nuevo comienzo
No quiero perderme la superioridad
De levantar desde la nada, el todo
Que hay en tus entrañas, mujer


Juan David Porras Santana