6 oct. 2013

EL CAMINO QUE CONDUCE AL CORAZÓN



 
                                                                           A  Mary Arias
Qué reconfortante saber que la existencia es sólo un camino sin fin
Dos fuerzas que se oponen y sin ellas estaríamos pintados en el paisaje
Y ése sería nuestro fin en el universo, una naturaleza muerta en una pared
Hoy amanecí convencido de que lo que me hace sufrir es tan necesario
Como lo que me hace feliz, esa dialéctica, ese Yin y Yang, soy una y otra vez

Cuánta carga inútil he soportado en el camino, siempre lleva tu morral vacío
Se llenará, y en cada recodo del infinito camino, detente, vacíalo y continúa
Observa la montaña ¿qué te sugiere? Contempla el mar, la mesa recién servida
El pie femenino, la ropa manchada, el mendigo, la satrapía del mundo en su tropel
Ves que lo digo: sólo tú puedes distinguir, tú dijiste, hágase la luz y ésta se hizo

El creador te parió a su imagen y semejanza ¿por qué tanto desprendimiento?
Porque él te dio la conciencia, saber al igual  que los delfines que tú eres tú
Pero también el gran configurador, un creador, un Picasso, un ingeniero
Que estás sentado en la frugal mesa de la última cena y deseas a Magdalena
Y Jesucristo es el amigo que te inspira a tomar el camino que te lleva al corazón

Juan David Porras Santana