29 oct. 2013

CACHAO, EL ESLABÓN PERDIDO[1]


La poesía no es verdad ni mentira, es lo que diga su ritmo
El Añalejo
          Las raíces de la vida están en el espectro grave del sonido
             Todo se reveló con la aparición del fósil del tempo-ritmo
             Israel López – Cachao – es el eslabón perdido
             Sabíamos que era en África, pero necesitábamos sentirlo

             Él generó el puente de las voces oscuras al intelectivo Jazz
             ¿Puede haber música en una nota aislada?
             ¿Es que no te has dado cuenta que así nació el Universo?
             Posiblemente un si bemol, inaudible pero que inquieta a los caballos

             Allí siempre estuvo la clave, en lo limitado de nuestros sentidos
             Hasta que Cachao lo tocó en el registro humano y la Tierra se detuvo
             Bebo Valdés sintió que era empujado al ombligo del planeta
             Su brillante, colorido y melódico piano no pudo decir nada

             Todo se retrotrajo al primer momento, la primera onda acústica
             Qué sociego del alma, por fin podíamos explicarnos
             desde la física y la abstracción hasta la filosofía
             El salto atávico de las planicies del Serengueti
             a una noche en Blue Note en la cosmopolita Nueva York
Juan David Porras Santana




[1] Para leer este poema es indispensable ver y escuchar el vídeo de la improvisación del tema Lágrimas negras interpretado por Cachao y Bebo Valdés.