8 oct. 2013

ACERO



A Blanca Castillo Martí

El samurái describe una elíptica tan cercana al arte y a la muerte
Tal escisión en estos superhombres no existe,
para ellos es Tsukuyomi
Razón por la que la luna y el sol nunca se encuentran,
Se persiguen
El acero y la carne se confunden,
Son gemelos en el honor del Harakiri

Templar, verbo innato al acero y tan excelso en el temple del alma
Sin él seríamos todavía bacterias en el caldo humeante de la vida
Así que fuimos templando el espíritu a través de nuestros nervios

Cuántos corazones en las innumerables guerras
atravesados por las espadas
Se convierten en extensiones de acero y carne
del  instinto tánato destructivo
En tentáculos metálicos de millones de brazos
que buscaban voraces la sangre
Acero y sangre son la pluma y la tinta de los imperios
y de los duelos por corazones

Siento la colada en la dinastía Han de China y en las acerías de los emporios
Un cuervo en tu pensamiento tiene la mirada fría del acero
En tu mano la daga se clava para partir en dos a  tus amores

Juan David Porras Santana