19 nov. 2014

Y EL SEXO SUPERÓ A LA HEROÍNA


A Carey Mulligan

Adicto y lloré, adicto y no me pude contener
Y ese olor que como la orquídea negra hace de mí
lo que realmente soy, veleta del viento de los placeres
Que en todas direcciones llega hasta perderme
Muchas veces en el tórrido mar de los desaparecidos
Y escucho New York, New York cantado como un Adagio

Sexo substancia oleaginosa que me lubricas el alma
Que haces que el cuerpo supere al espíritu
Que mientras más profundo en la caverna
Insista en perderme en sus estrechas  galerías
En las que nunca alcanzó la oscuridad absoluta
Como con la heroína que le hace la cama a la muerte

No, no aquí llegas a parecer un batracio blanco
Pero no mueres de sexo sólo se muere de amor
Hay un abismo entre el amor y la lujuria
Prefiero la segunda caerás y caerás sin tocar fondo
Tu ego se retroalimenta de tus desmanes, aberrado
Creí dogmáticamente que las putas no sentían, ni besaban
Me faltaba bajar tantos escalones para llegar a comprender
Heme aquí solo como mi gruta, recreándome, revolcándome
Penetrando hasta que salga espuma  porque llegaré

Juan David Porras Santana