2 nov. 2014

EL ABERRADO SEXUAL






                                                                                         Fotografía cortesía de Abder Azog 

A los "iconaplastas" de mi generación perdida  

“De todas las aberraciones sexuales,
la más singular tal vez sea la castidad”

Remy de Gourmont

El vello púbico me aterró
Pensé a mis once años
Que el sexo se tenía
que hacer por la retaguardia
era una zona más despejada
parecía un remolino que todo lo tragaba
 ¿Acaso nací pervertido?
¿De dónde esa precocidad sexual?

Supe la respuesta a las puertas de los 60
Está en la supresión castrante de
La etapa oral
La  Intestinal y urinaria
La Genital
Y en el sumiso eyaculador precoz de Freud
Que estúpidamente definió a la mujer
Como el Continente negro por lo inexplicable
Gracias genial masturbación ángel de la guarda
No me desamparaste ni de noche ni de día


Luz roja, bocas rojas maquillajes derretidos
Escaleras agónicas
Pulso entre la virilidad y el pánico
Olores nauseabundos de pachuli
Grotesca figura Goyesca
Risas , burlas, aquelarre

¡Oh mi María que no te vas!
Calidez en tu palabra
La caricia que descubre que tienes piel
Rebrotan de sus tumbas las zonas erógenas
Los senos y sus auras son para deglutir
La araña negra es ahora la caja de Pandora
La boca no come succiona y la lengua
hace de tu pubis
un órgano como el de Notre Dame

Verte jadear y gemir es sádicamente
la explosión entre gozar y sufrir
Te repites una y mil veces, lo haces con amor

Los demonios subrepticios del YO
No permitirán tanta felicidad
El sexo es malo y en exceso tu perdición
Administra el pecado no pierdas el control
Se hace esclerótico tu inmenso corazón

¡Oh pornografía me rescataste hoy!
Ya no digo nunca, te amo  tanto
Quiero ser Atila,
arrasar por el puro placer
El sexo se confunde con el amor
O peor lo separas, "  amor en casa"
Perversión en la calle
Mi mujer no es una puta
La otra sí y como me gusta
Mujer los hombres involucionamos
Y ustedes seguirán siendo el Continente negro
O las helénicas figuras que rescataran el amor
Sálvennos por favor

Juan David Porras Santana