24 sept. 2014

EL ARDOR VIENE CON EL ALMA



A Gabrielle Miller

Me beberé tus algas,
los licores de tu más escondida, ardiente flor

Autor: Rafael Alberti (poema "Subes del mar...")

Nunca olvidaré tu esfuerzo,
me llenó de ternura
Pero no eras tú,
sino un melancólico disfraz de pantera
sobre la que los conejos y ardillas jugaban

Tenía tu opuesto en mi mente,
la inefable Mía
Era tan loba, tan fiera, tan lasciva
Apretó fuerte desde siempre, sabía lo que quería
Cada grado que ascendía la poseían sus fantasías

Los chicos en el colegio le temían
Se masturbaban horas pensando en ella
Pero frente a ella palidecían
Sus novias les parecían mojigatas sardinas
Mía salió con uno de ellos por bello
Y antes de poder sacarlo de la bragueta
Parecía una fumigadora espermátide

Mía creció y no conoció un orgasmo
Sólo los que se autoproducía
con sus escabrosas fantasías
Había venido al mundo con un único fin
y éste no se conciliaba  con el sexo yacente

Se decidió por el inframundo
Fue visitada por los íncubos
luego de invocar hasta el cansancio a Asmodeo
¡Ah cuanto placer la lujuria real, sin fantasías!
Carne a la carne que corrompes el alma
Y regeneras al cuerpo esculpiendo mis entrañas
Aquí me quedo hasta que solo rescoldos queden
de mis más aberradas y bajas pasiones

Juan David Porras Santana