3 sept. 2015

RITORNELLO



Quiero abrir mis ojos ignorantes
Quiero abandonarte por un tiempo
Quiero escuchar distante el tumulto
Y sacar de mi paladar este agónico registro

Soy el originario, no el apócrifo
El que quisieras que sintieras el dulce veneno
circulando por tus estuarios amplios
Magnánima flor esquiva esperando mi caída

Te soñé hasta hacer de ti mi codicia
Al punto de sentir el hartazgo
Que no es propia de los hombres
que como yo nacieron a priori condenados

Quedé atrapado en mi fe ciega
¡Nunca, nunca, sí soy alma de Dios!
Permitiré que quedes entre dos mundos
Entre mi corazón exhalante y este ¡te amo!

Juan David Porras Santana