7 sept. 2015

LA HOZ

 
Me decidí por lo abrupto de ti
Me inspiraron tus caídas sin fin
El nunca tocar fondo, jugar al ala
Encierros de espesa y oscura saliva
Un mundo de hiedras y malangas
De punzantes y convexos requiebres
Dónde asida por las corvas desfallecerías
a mi voluntad que sumada a la tuya
Amasijo de carnes, colmillos y gemidos
Nos daría al fin nuestro orden animal
Jerarquías sin las cuales,
nos perderíamos en el amor
una vez más seríamos la mascarada,
la eterna noche Veneciana que conduce a la nada

Mientras debajo de las gigantes hojas tu y yo
Destazamos el cordero bienaventurado
Fuerza liberadora  , sortilegio, para sentir
como  la sangra mana  a borbotones de aorta
y garganta  profunda que quiebra la hoz

Juan David Porras Santana