20 sept. 2015

TODO LO QUE TENGO LO LLEVO CONMIGO


                                             
Pensé que frente a la adversidad, mi mente saldría airosa, la consideraba un ancla independiente de los eventos y fenómenos y que sobre ellos se impondría.

No, no fue así, ella es una variable dependiente, hoy es una víctima más que potencia mis males.

Mi cerebro esconde temores pero al mismo tiempo tiene poderes que para activarlos requieres de profundizar en él, despejando los miedos prima facie y anclando la totalidad de la mente – raciocinio- emociones – sentimientos –intuiciones en un mismo espacio- tiempo.

Ayer mis valores vitales – estaban en el piso- y me hicieron sentir que no podría seguir, mi mente lejos de apoyarme como tantas veces lo había hecho, le dio la razón al soma y me abandono.

 La lógica imponía que luego del 5° día de una quimioterapia, estaría en condiciones casi basales en cuanto a valores sanguíneos y bioquímicos y al apoyarme en la droga Neupogen  y en mi fortaleza interior saldría adelante. Tuve que sumergirme a través de varias capas de miedo, fortaleza, dudas hasta alcanzar la visión objetiva que había perdido.

Creemos estar preparados para los infortunios, pero a veces aparecen en orden, magnitud asombrosamente desconcertante. Me diagnosticaron por 2° vez en 6 años cáncer Linfoma pero en cuatro adenopatías, contemporáneamente se produjo una neumonía aguda y lo más grave fui invadido por hongos Aspergillus, la suerte me acompañó a pesar de la hondonada de infortunios y en Venezuela dónde hoy por hoy no se hace nada nuevo , en el hospital Vargas se estaba comenzando el uso de un examen de laboratorio llamado galactomano  y que detecto el crecimiento del hongos  en menos de 24horas salvándome la vida , ya que esta bacteria puede devorarse los pulmones en 24 horas . Todo esto ocurrió al unísono y no solo comprometió físicamente sino que actuó mentalmente sobre mi ser.
Los últimos días he luchado para que las aguas turbias de mi mente, fruto del desconcierto de mi debacle en cuanto a la salud, vuelvan a la calma y me permitan sobrellevar de la manera más objetiva posible, el trance y la recuperación de esta catarata de males sobrevenidos sin aviso, ni protesto.

Hoy escribo este texto con la finalidad de poner algo de orden en mi cabeza y compartir con ustedes que a su vez comparten conmigo la acción de mi intelecto, la posibilidad de que mi poesía sufra de cambios inusitados producto de mi deterioro físico pero sobre todo mental.

Si bien es cierto lo relatado aquí es estricto sensu, también lo es que aquellos que me han seguido han vivido mis cambios  en forma, contenido pero aspiro manteniendo mi estilo. Obviamente que la enfermedad toma a veces un papel preponderante en el contenido. Pero hago el mayor esfuerzo posible para no perder el norte de mi poesía: la mujer y su marcación en nuestra existencia

Juan David Porras Santana